Crónica RDCongo.- Las exportaciones mineras de la RDC son ilegales en más del 90 por ciento de los casos

Las concesiones afectan al 33 por ciento de la superficie nacional pero las regiones siguen siendo pobres, según el Gobierno

Europa Press Internacional
Actualizado: miércoles, 19 marzo 2008 15:14

MADRID, 19 Mar. (EUROPA PRESS) -

Más del 90 por ciento de las exportaciones mineras de la República Democrática del Congo (RDC), uno de los países más ricos del mundo en recursos minerales, son ilegales o están fuera de control, según indicaron los expertos y miembros del Gobierno reunidos esta semana en Kinshasa para analizar el estado general del sector en el país y para reclamar la revisión del código minero actualmente en vigor, según informó hoy el diario congoleño 'Le Révélateur'.

El informe de los asistentes reclama a los titulares de los derechos mineros que garanticen la adecuada aplicación del código minero de 2002, que entre otras cosas suprime las exenciones fiscales para las empresas, aumenta el papel del Estado en el control de las actividades mineras, elimina las barreras arancelarias a la exportación o la importación y obliga a los titulares a cumplir una serie de obligaciones relativas al medio ambiente.

Los expertos y representantes del Gobierno también han pedido que se defiendan los derechos de los mineros de las explotaciones artesanales, que se aumente la participación del Estado en el capital social de las empresas mixtas mineras, que se protejan los derechos de las explotaciones artesanales y que se tengan en cuenta los intereses de las poblaciones locales.

Un punto destacado por los participantes es la necesidad de luchar de forma "implacable" contra el fraude, ya que, aseguraron, priva al país de importantes recursos financieros. Más del 90 por ciento de las exportaciones mineras son ilegales o están fuera de control, advirtieron.

Por iniciativa del ministro de Minas, Martin Kabwelulu, en junio de 2007 se inició una revisión de los contratos mineros a fin de, según sus palabras ante los asistentes a la cumbre, buscar "el equilibrio de los beneficios" entre el Estado y los socios privados, algunos de los cuales incumplen el código minero. El estudio reveló que, sobre un total de 60 contratos analizados, "sólo cinco" estaban en producción.

El Estado ha concedido un total de 4.542 explotaciones en minas y canteras en todo el territorio nacional, lo que supone un 33 por ciento de la superficie del país, según el ministro. Pese a ello, precisó, las regiones en que se encuentran estos recursos "siguen siendo pobres y no tienen contrapartidas".

EL EXPOLIO DE LA RIQUEZA MINERA

Las explotaciones mineras constituyen un asunto particularmente delicado en un país que además de poseer el 80 por ciento del coltán (colombio-tantalio) de todo el mundo --un mineral estratégico indispensable para la producción de teléfonos móviles y para la industria de las telecomunicaciones en general--, cuenta con importantes reservas de cobalto --esencial para las industrias nuclear, química, aerospacial y armamentística--, diamantes, estaño, cobre y oro.

Según muchos analistas y organizaciones de Derechos Humanos, el control de las regiones productoras del coltán fue el motivo fundamental para que las fuerzas militares del presidente ruandés Paul Kagame y ugandesas del presidente Yoweri Museveni atravesasen la frontera a mediados de los años noventa para, con la ayuda de multinacionales occidentales --sobre todo estadounidenses--, ocupar zonas del este de la RDC con la excusa de derrocar, sucesivamente, a los presidentes Mobutu Sese Seko y Laurent-Désiré Kabila.

Esta invasión fue el principal detonante de la llamada 'Primera Guerra Mundial Africana', que causó más de cinco millones de muertos. Se calcula que las corporaciones occidentales obtienen grandes tasas de beneficio gracias al coltán congoleño, en buena parte extraído por Ruanda y cuyos beneficios no quedan en la RDC. Según datos de la ONU, entre 1998 y 2002 se extrajeron de este país cerca de 3,9 millones de kilos de coltán, por un valor aproximado de 793 millones de dólares.

En junio de 2006, la organización Global Witness denunció que los políticos y las empresas se apoderan fraudulentamente de una parte creciente de los minerales extraídos en Katanga, en particular cobre y cobalto, en perjuicio de la población de esta región del sur de la RDC. El mineral sale en grandes cantidades sin ser declarado, con las consiguientes pérdidas para la economía congoleña y las "considerables ganancias para un pequeño número de elementos poderosos".

El informe describía también los medios de que se sirven los representantes del Gobierno y de las fuerzas de seguridad para extorsionar a los pequeños mineros artesanales, a los que imponen el pago de "comisiones" por cada una de las fases del proceso de producción, a pesar de ganar, como mucho, dos o tres dólares al día. Estas extorsiones afectan también a intermediarios, transportistas y otros elementos involucrados en la explotación minera.

Otro asunto reiteradamente denunciado es el de las difíciles condiciones de trabajo de los mineros artesanales, la falta absoluta de medidas de seguridad en sus explotaciones y la negativa del Gobierno y de las empresas a asumir su responsabilidad respecto a la salud y la seguridad de los mineros artesanales y de los mineros menores de edad. Dos informes de noviembre de 2007 y del presente mes de marzo denunciaron la explotación laboral y sexual a que son sometidos miles de niños en las minas diamantíferas de Mbuji-Mayi, en la provincia de Kasai Oriental (sur de la RDC).

Aparte, la organización Human Rights Watch (HRW) acusó en octubre de 2006 al Ejército de la República Democrática de Congo de estar secuestrando a civiles para emplearlos en trabajos forzados en las minas de oro y los campos de la conflictiva provincia de Ituri, en el noreste del país.

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