Crónica Timor.- Los atentados contra el jefe del Estado y el del Gobierno hacen temblar a la joven democracia timorense

Europa Press Internacional
Actualizado: lunes, 11 febrero 2008 20:10

El presidente fue gravemente herido y el primer ministro salió ileso de sendos atentados perpetrados por militares rebeldes

LISBOA, 11 Feb. (De la corresponsal de EUROPA PRESS, Patricia Ferro) -

La joven República de Timor Oriental vivió, este lunes, uno de los momentos más complicados de sus escasos seis años de independencia. Un grupo de militares rebeldes, liderados por el mayor Alfredo Reinado, intentó dar un golpe de Estado atentando contra el presidente, José Ramos-Horta, que está gravemente herido, y el del Gobierno, Xanana Gusmao, que salió ileso. La tentativa fracasó, pero, los problemas y la inestabilidad, permanecen en el país, que ha decretado el estado de sitio durante al menos 48 horas.

Pasaban pocos minutos de las seis de la mañana en Timor cuando un grupo de militares rebeldes intentaba tomar la residencia del Presidente de la República, el Nobel de la Paz José Ramos-Horta. Él estaba haciendo su 'jogging' matutino habitual cuando se produjo el primer tiroteo, en el que falleció el mayor Alfredo Reinado, debido a los disparos de la guardia personal del jefe del Estado. Una hora más tarde Ramos-Horta recibía varios tiros a 20 metros de la entrada principal de su casa. Nadie ha explicado todavía por qué no se dio la alerta antes, cuando se produjo el primer tiroteo.

El jefe del Estado, que perdió mucha sangre, fue traslado rápidamente al hospital en donde le realizaron una primera intervención, le provocaron un coma y lo trasladaron vía aérea al hospital de la ciudad australiana de Darwin, donde volvió a ser operado. Ahora, según fuentes médicas, su estado es "extremadamente grave, pero estable" y parece que si no surgen complicaciones se recuperará.

Media hora después del tiroteo en la puerta de la residencia de Ramos-Horta, otro grupo armado, encabezado por el número dos de Alfredo Reinado, el teniente Gastao Salsinha, atacaba la columna de vehículos del primer ministro, Xanana Gusmao, que acababa de salir de su casa. Aunque el coche en el que viajaba el jefe del Gobierno fue alcanzado éste salió ileso.

A partir de ese momento se desataron las alarmas. El jefe del Gobierno anunciaba que el vicepresidente del Parlamento, Vicente Guterres, era el presidente de la República interino. Xanana aseguró que "aunque el Estado fue atacado por un grupo armado y el presidente fue herido, el Estado controla la situación". Después solicitaba al Parlamento la declaración del Estado de sitio por un período inicial de 48 horas y la suspensión del derecho de libre circulación y el toque de queda entre las 20:00 y las 06:00 horas, lo que le fue concedido con 32 votos a favor y diez abstenciones.

Mientras desde todos los puntos del planeta llegaban las condenas a los atentados y al supuesto golpe de Estado. El secretario general de la ONU, Ban Ki Moon, condenó "en los términos más fuertes estos atentados inaceptables contra las instituciones legítimas del Estado y llama al pueblo de Timor a mantener la calma y abstenerse de cualquier acto de violencia".

Por su parte, el presidente de la Comisión Europea, José Manuel Durao Barroso, condenó "en los términos más fuertes" los ataques y transmitió a los ciudadanos de la ex colonia portuguesa la "solidaridad europea". Además, Barroso mostró su "alivio" de que "el presidente Ramos-Horta haya sobrevivido a este ataque brutal en su contra y en contra de la joven democracia de Timor Oriental".

LUCHA POR EL PODER

Pero toda esta sucesión de trágicos acontecimientos no es por casualidad, sino que es la consecuencia de la crisis que sufre desde hace dos años esta joven nación que intenta convertirse en una democracia consolidada. Los atentados de este lunes son la última batalla de una lucha por el poder, marcada especialmente por el enfrentamiento que mantienen las fuerzas de seguridad.

En 2006 las divisiones políticas entre la Policía y el Ejército acabaron en duros enfrentamientos que causaron decenas de muertos y cientos de desplazados. Esta situación obligó a Naciones Unidas, a Australia y a Portugal a reforzar su presencia en el país para intentar garantizar la seguridad de los ciudadanos y la consolidación de la democracia.

Precisamente de esa excisión surgen los militares rebeldes que hoy cometieron los atentados. El líder, de todos ellos, era Alfredo Reinado, que una vez instaurado el orden fue detenido. Poco después se escapó y estuvo fugado hasta hoy, que reapareció, al parecer, para intentar dar un golpe de Estado mediante el asesinato del jefe del Estado y del Gobierno. Al final, el que murió fue él.

Pero la muerte de Reinado no acaba con el problema, ya que el hecho de que las fuerzas de seguridad estén politizadas sigue siendo una amenaza para la joven democracia timorense. Además, a esta situación hay que sumar una serie de graves problemas sociales crónicos --analfabetismo, servicios sociales limitados y altos niveles de desempleo, se calcula que más de un tercio de la población vive por debajo del margen de la pobreza-- y un alto grado de dependencia de la ayuda internacional.

Aunque todos estos problemas no tienen una rápida solución, es necesario empezar por algo, y la primera medida apuntada por los expertos es una profunda reforma de la Policía y el Ejército, para, al menos, evitar el riesgo de desorden civil. De hecho, algunos defienden que hasta que ésta no se produzca no se debería realizar la transferencia de la competencia de seguridad de las tropas internacionales a la Policía local, que ya está en marcha. Entre otras cosas porque antes de abandonar el país hay que asegurarse que el nuevo gobierno puede defenderse solo.

Por ahora, Australia ya ha indicado que movilizará más militares y Nueva Zelanda se ha mostrado disponible para hacer lo mismo, al igual que Portugal.

En estos momentos en la ex colonia portuguesa reina una calma aparente, bajo el estado de sitio, el toque de queda y la incertidumbre sobre la salud del presidente de la República y el futuro del país.

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