Actualizado 20/08/2007 21:33 CET

Crónica Turquía.- Gül no sale nombrado presidente de Turquía en la primera votación parlamentaria

El 'establishment' laico sigue temiendo la islamización del país pero ha perdido credibilidad ante la apabullante victoria del AKP en las legislativas

ESTAMBUL, 20 Ago. (del corresponsal de EUROPA PRESS, Ildefonso González) -

El ministro turco de Asuntos Exteriores en funciones, Abdulá Gül, no salió elegido como jefe de Estado en la primera ronda de las elecciones presidenciales que se celebró esta tarde en el Parlamento, aunque se quedó a tan sólo 26 votos de conseguirlo. Gül recibió el voto favorable de 341 diputados, precisamente los mismos con que cuenta el gobernante Partido de la Justicia y el Desarrollo (el islamista moderado AKP) después de su victoria por mayoría absoluta en las elecciones legislativas anticipadas del pasado 22 de julio.

El ministro necesitaba el apoyo de al menos dos tercios de los diputados (367) para ser designado presidente en la votación de hoy. Los otros dos candidatos al puesto, los parlamentarios del Partido de Acción Nacionalista (el ultranacionalista MHP) Sabahattin Cakmakoglu y del Partido de la Izquierda Democrática (DSP), Tayfun Icli, obtuvieron 70 y 13 votos, respectivamente.

La segunda votación tendrá lugar el próximo viernes. De nuevo, cualquiera de los tres aspirantes en liza requerirá de una mayoría de dos tercios del hemiciclo para convertirse en jefe de Estado. Todo apunta a que será en la tercera votación, el martes 28 de agosto, cuando Gül sea proclamado undécimo presidente de la República, ya que entonces le bastaría con una mayoría absoluta, esto es, 276 votos.

Todos los grupos parlamentarios, salvo el conformado por el opositor Partido Republicano del Pueblo (CHP), asistieron a la votación de hoy en el Parlamento. "La República secular en Turquía, el único modelo entre los países islámicos, se encuentra bajo amenaza (...) No estaremos presentes en la Asamblea General durante las elecciones presidenciales para no tener ninguna responsabilidad en este proceso", señaló esta mañana el presidente del CHP, el septuagenario Deniz Baykal, que ha fomentado hasta la saciedad el temor a que el AKP ponga en marcha una agenda oculta para islamizar Turquía cuando controle todos los resortes del poder.

Mientras, Gül afirmó que "ahora es al Parlamento al que le toca hablar". "Todos respetaremos su decisión", dijo en una velada crítica al proceso que puso en marcha la oposición para boicotear su designación la pasada primavera. El 'establishment' laico de Turquía --con el CHP, el Ejército y el poder judicial al frente-- desencadenó una crisis institucional en abril y mayo que obligó al primer ministro, Recep Tayyip Erdogan, a adelantar los comicios generales al 22 de julio, cuando estaban previstos para noviembre.

UN AKP CRECIDO

El apabullante triunfo del AKP, con casi un 47% de los votos, ha dado alas a los islamistas moderados, que decidieron volver a presentar a Gül como aspirante. Esta vez, el que fuera también primer ministro en 2002, tiene el camino libre para llegar hasta el Palacio de Çankaya, la mansión de los presidentes la República en 1923.

La oposición secular ha quedado desacreditada ante el rodillo electoral de los islamistas moderados. Y, por si hubiera alguna duda, Gül se ha empleado a fondo durante los últimos días para convencer a los partidos políticos y a las organizaciones no gubernamentales, incluida la patronal, de que será un jefe de Estado respetuoso con el laicismo, así como independiente y objetivo.

Mientras, el Ejército, que a finales de abril llegó a amenazar con dar un golpe de Estado en un polémico comunicado que publicó en su página web, no ha vetado la nueva candidatura de Gül. "La tienda está cerrada. No hablaré más, porque cuando lo hago, soy malinterpretado", declaró la semana pasada el jefe del Estado Mayor, el general Yasar Buyukanit. "Dije que el presidente electo debe ser fiel a los valores laicos, no sólo de palabra sino también en los hechos", recordó.

HEREDERO DE 'ATATURK'

El cargo de jefe de Estado en Turquía no es meramente representativo, ya que le corresponden importantes competencias gubernamentales, es el comandante en jefe del Ejército y tiene poder de veto sobre algunas leyes. Asimismo, nombra a los miembros del Tribunal Constitucional y a los rectores de las universidades, entre otros cargos, y puede cambiar la Carta Magna si cuenta con el apoyo del Parlamento.

Más importante aún es que el presidente del país euroasiático encarna como ningún otro alto cargo los valores seculares de esta República fundada en 1923 por Mustafá Kemal 'Atatürk'. El hecho de que un islamista, aunque sea moderado, vaya a ocupar la silla del padre de la Turquía moderna y que su esposa Hayrunnisa se convierta en la primera dama que lleva el tradicional pañuelo islámico o 'hiyab', irrita hasta extremos insospechados a los poderes laicos.

Precisamente, el diario liberal 'Milliyet' dedicaba una de sus principales noticias de hoy a Hayrunnisa. Un 20 de agosto de 1980, Gül contraía matrimonio con una adolescente de 15 años y en la foto de bodas ésta aparecía con el 'hiyab' obligada por la madre del hoy candidato, aseguraba el rotativo.

"Dejó el instituto y se cubrió la cabeza con el velo. Una pregunta que se hacen muchos turcos hoy es si la señora Gül pudo haber tomado una decisión consciente y libre para cubrirse a tan temprana edad y en qué tipo de modelo a imitar se convertirá como primera dama para las jóvenes turcas", denunció.

Asimismo, en su editorial alertaba de que la elección de Gul "puede causar un daño irreparable al laicismo", al recordar algunas de sus "desafortunadas críticas" realizadas en el pasado contra el laicismo. Los detractores de Gül, que se cuentan por cientos de miles en Turquía, denuncian que con él en la Presidencia, el AKP tendrá las manos libres para acabar con la separación entre Estado y religión.