Actualizado 24/04/2014 06:27 CET

Los cuerpos de niños en el ferry hundido revelan desesperados intentos por escapar

MOKPO/SEÚL, 23 Abr. (Reuters/EP) -  

   Buzos surcoreanos se sumergieron este miércoles pese a la oscuridad y la baja temperatura entre los restos del naufragio del ferry 'Sewol', que quedó completamente dado vuelta tras hundirse la semana pasada, tocando con sus manos los cuerpos de las víctimas mientras buscaban aún a cientos de desaparecidos.

   Los expertos en buceo, equipados con líneas de oxígeno y comunicación, sólo pueden ver unos pocos centímetros frente a ellos en medio de los restos del barco que comenzó a hundirse hace una semana, tras una maniobra brusca.

   La mayoría de las víctimas eran estudiantes de un instituto a los que en el momento del accidente se les ordenó que permanecieran en sus lugares por su propia seguridad.

   Gran parte de los cuerpos hallados en los últimos dos días presentaban fracturas en los dedos, presumiblemente debido a intentos frenéticos por intentar trepar las paredes o pisos de la embarcación para escapar, según los medios locales.

   "Estamos entrenados para (trabajar) en ambientes hostiles, pero es difícil ser valiente cuando nos topamos con cuerpos en aguas oscuras", ha reconocido a Reuters el buzo Hwang Dae Sik, mientras cerca de Seúl se llevaban a cabo los funerales de 25 estudiantes fallecidos en el naufragio.

   Hwang ha indicado que su equipo había recuperado 14 cuerpos hasta el momento. "Tenemos que tocar todo con nuestras manos. Este es el trabajo más extenuante y desgarrador de mi carrera", ha lamentado.

   Bajo el agua, en el lugar del naufragio, los buzos pueden trabajar aproximadamente en turnos de una hora, siempre que las líneas de oxígeno no se atoren en algún rincón de la estructura interna del barco. Cuando usan bombonas de oxígeno cargadas en sus espaldas, pueden trabajar unos 20 minutos antes de que suene la alarma del mecanismo.

   El 'Sewol' se hundió el miércoles pasado durante un viaje de rutina desde el puerto de Incheon, cerca de Seúl, hacia la isla sureña de Jeju. De los 476 pasajeros y tripulantes a bordo, 339 eran adolescentes y maestros de una escuela secundaria que estaban de excursión. Sólo 174 personas fueron rescatadas con vida, entre ellas el capitán del barco.

CONDOLENCIAS DE PYONGYANG

   El desastre ha provocado una inusual reacción de Corea del Norte, que si bien suele amenazar con destruir a su vecina del sur en esta ocasión envió un mensaje de condolencias. Ambos países están técnicamente en guerra, dado que la contienda entre 1950 y 1953 terminó sólo en una tregua.

   "Expresamos nuestras condolencias por los desaparecidos y muertos, incluidos los jóvenes estudiantes, del hundimiento del Sewol", indica el mensaje, citado por la portavoz del Ministerio de Unificación surcoreano.

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