Deportan desde EEUU a un militar salvadoreño vinculado a crímenes de guerra

Publicado 09/04/2015 5:08:58CET

SAN SALVADOR, 9 Abr. (Reuters/EP) -

El militar retirado Carlos Vides Casanova, vinculado a numerosos crímenes de guerra y ejecuciones extrajudiciales en la década de 1980, ha llegado a El Salvador este miércoles deportado desde Estados Unidos después de que la justicia del país norteamericano le negara el asilo.

El general, de 78 años de edad, residía en Florida desde 1989, pero fue expulsado debido a que el Gobierno estadounidense mantiene una política de negar residencia a personas vinculadas a violaciones de Derechos Humanos. Una sentencia de derecho internacional lo señaló en 2006 como responsable de actos de tortura.

Tras su llegada a El Salvador, Vides Casanova ha quedado en libertad sin ningún cargo que se le impute, debido a la vigencia de la Ley de Amnistía aprobada en 1993 que prohíbe investigar, enjuiciar y encarcelar a personas vinculadas a delitos y crímenes durante la guerra civil (1980-1992).

Vides Casanova, que ocupó el cargo de director de la Guardia Nacional (1979-1983) y ministro de Defensa (1983-1989), ha sido señalado en numerosas investigaciones por haber encubierto a responsables y puesto trabas a investigaciones de crímenes de guerra en El Salvador.

El caso más emblemático fueron sus esfuerzos por obstaculizar la investigación del rapto, violación y asesinato de cuatro religiosas estadounidenses perpetrado en diciembre de 1980 por agentes de la Guardia Nacional.

Un tribunal de inmigración de los Estados Unidos inició su proceso de deportación en 2009, pero el militar salvadoreño apeló la sentencia.

Antes de materializar su deportación, el Departamento de Justicia de Estados Unidos confirmó en marzo la sentencia del tribunal de inmigración y resolvió que Vides Casanova tuvo responsabilidad de mando, participó en actos particulares de tortura y ejecuciones extrajudiciales de civiles.

"Él era consciente de estos abusos durante o después de los hechos. Y tanto a través de su interferencia personal con las investigaciones y su falta de acción", concluye la resolución de la justicia estadounidense.

El Salvador mantuvo una guerra civil (1980-1992) que enfrentó a la exguerrilla del Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN) y al Ejército salvadoreño, financiado por los Estados Unidos, que dejó un saldo de unos 75.000 muertos y más de 8.000 desparecidos.

Vides Casanova fue recibido por colegas militares y decenas personas que exigían justicia con carteles y gritos de "asesino" a su salida del edificio de repatriados, situado en el aeropuerto Óscar Romero, 44 kilómetros al sur de la capital.

"Estamos aquí para clamar justicia, llevamos más de 30 años queriendo que nos digan la verdad sobre qué hicieron con nuestros familiares", ha dicho a la agencia Reuters Domitila Ascencio, una mujer de 75 años que llevaba en sus manos una foto de su hijo asesinado.