BUDAPEST 2 Oct. (Reuters/EP) -
El candidato del Partido Socialista de Hungría a primer ministro, Laszlo Botka, ha renunciado este lunes y ha acusado a la "mafia política" de haber debilitado a los partidos de izquierda que esperaba que le apoyasen en su candidatura.
Los socialistas gobernaron el país durante tres mandatos en la década de los años 90 y 2000. En los últimos meses, han intentado forjar una coalición de izquierdas para tratar de desbancar al primer ministro actual, Viktor Orban, ultraderechista y favorito a ganar por tercera vez en abril.
Sin embargo, Laszlo Botka, elegido como el candidato socialista en enero, ha asegurado que los partidos de la oposición no han luchado lo suficiente por reemplazar a Orban, cuyo partido --el Fidesz-- se ha infiltrado en la oposición.
"Cometí un error", ha afirmado Botka en un comunicado. "No pensé que los partidos democráticos únicamente quisieran unos cuantos escaños en el Parlamento del régimen de Orban y no la victoria en 2018... No sabía cuánto influye la mafia política en la oposición democrática, incluyendo mi propio partido", ha añadido.
Hace un semana, Botka le ofreció a media decena de partidos unirse en una coalición electoral. La mayoría de los pequeños partidos rechazaron la oferta, incluyendo al partido Coalición Democrática, dirigido por el ex primer ministro Ferenc Gyurcsany.
Con la negativa de Gyurcsany a dimitir y ante la falta de respaldo por parte de los partidos políticos más pequeños, la alianza no llegó a formarse.
El vicepresidente socialista y miembro del Parlamento Europeo, Istvan Ujhelyi, también ha renunciado a su cargo dentro del partido.
"Orbanistán se ha infiltrado claramente en la oposición, colocando a su gente en casi todos los movimientos políticos potentes", ha asegurado. "Por ahora, parece que el golpe de Estado ha alcanzado su objetivo: las fuerzas democráticas se han dividido extremadamente", ha agregado.
Según encuestas recientes, realizadas antes de la marcha de Botka, los socialistas aparecían como el partido de izquierda más fuerte.
El líder del Partido Socialista, Gyula Molnár, ha sostenido en una comparecencia de prensa que no renunciará y que su partido continuará buscando opciones para desbancar a Orban.
"Sigo viendo una manera de cooperar con las otras fuerzas. Esto incluye la coalición democrática, naturalmente", ha explicado.
Por su parte, el Fidesz ha asegurado en un comunicado que la candidatura de Botka "estaba llena de escándalos y su desaparición no es de extrañar... Su próximo candidato vendrá del mismo molde".
JOBBIK, "LA ÚNICA FUERZA PARA DERROCAR AL GOBIERNO"
El partido nacionalista radical Jobbik --que en su día fue un grupo racista y antisemita que ha rebajado el tono de sus mensajes en un intento por conseguir más apoyo-- ha afirmado que el fin de los socialistas está cerca y ha ofrecido a su partido como una alternativa de izquierda para los votantes.
"No solo los socialistas, sino toda la izquierda se ha roto hoy" ha señalado el portavoz de Jobbik, Peter Jakab. "Fidesz ha influenciado a los partidos pequeños... no han mostrado ninguna fuerza, ni juntos ni o uno por uno. La única fuerza para derrocar al gobierno es Jobbik", ha añadido.
"Esto también significa que Jobbik ofrece una alternativa a todos aquellos que buscan un gobierno diferente, lo que incluye a los votantes izquierdistas", ha concluido.