Una discusión racial podría ser la causa de la muerte de un judío a manos de un guarda de seguridad

Europa Press Internacional
Actualizado: miércoles, 26 junio 2013 10:19

JERUSALÉN 26 Jun. (EUROPA PRESS) -

Un tribunal de Jerusalén ha extendido este martes por un periodo de cinco días la orden de detención contra el guarda de seguridad que mató el viernes a un judío israelí cerca del Muro de las Lamentaciones después de que se acercara gritando 'Allahu Akbar' y ha indicado que el asesinato podría haberse debido a una disputa de tipo racial previa entre ambos hombres.

Las primeras informaciones indicaban que la víctima, Doron Ben Shloosh, irrumpió en el lugar al grito de 'Dios es grande', motivo que impulsó al guarda a pensar que era un miliciano palestino y abrir fuego contra él. Asimismo, el guarda ha asegurado que el hombre intentó sacar un objeto del bolsillo, extremo que está siendo investigado.

El tribunal ha desvelado asimismo el nombre del acusado, el agente de la Policía Fronteriza Hadi Kabalan, residente en la localidad drusa de Beit Jann, según ha informado el diario israelí 'Haaretz'. Durante la vista, Kabalan ha reconocido que mantuvo una discusión con Ben Shloosh poco antes del incidente.

El abogado defensor ha explicado que Kabalan nunca había ocupado un puesto como guarda de seguridad en el Muro de las Lamentaciones y que por ello no reconoció a Ben Shloosh, un vagabundo conocido en la zona que trabajaba como voluntario un comedor social ubicado en los alrededores del Muro de las Lamentaciones.

"Todo el mundo le conocía. Esta mañana se ha sentado a mi lado y ha empezado a leer un artículo sobre el Mossad, tras lo que ha empezado a insultar al cuerpo. Un agente ha pasado a su lado, pero como todo el mundo le conocía nadie le tomaba en serio", dijo el coordinador parlamentario de Organizaciones Sociales, David Dahan, tras el incidente.

Dahan agregó que Ben Shloosh "sufría mucho por ser un 'sin techo' y era una persona verbalmente agresiva, pero creía que todo el mundo entendía que él era así".

El incidente tuvo lugar a las 7.40 horas (6.40 horas en la España peninsular), cuando cientos de fieles realizaban los rezos de la mañana frente al Muro de las Lamentaciones, que fue inmediatamente cerrado.

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