Dos inmigrantes se prenden fuego en el centro de detención de Manus en protesta por su hacinamiento

Publicado 21/06/2019 12:48:07CET
Migrantes en el centro de detención de Manus
REUTERS / HANDOUT . - Archivo

MADRID, 21 Jun. (EUROPA PRESS) -

Dos inmigrantes se han prendido fuego en menos de dos semanas en el centro de detención de la isla de Manus, situado en Papúa Nueva Guinea y bajo gestión del Gobierno australiano, para protestar por las condiciones de su encierro en esta instalación, objeto de duras críticas por organizaciones pro Derechos Humanos como Amnistía Internacional.

Los dos inmigrantes han sobrevivido a su intento de suicidio. El último de ellos, identificado como un hombre de 31 años de nacionalidad india, se prendió fuego este mismo viernes después de que los servicios de atención médica de la isla le negaran tratamiento médico, según ha contado el también detenido Shamindan Kanapadhi al diario australiano 'The Age'.

El individuo presentaba síntomas de "estrés y angustia", según Kanapadhi, cuando decidió encerrarse en el complejo de Hillside antes de prender fuego a una habitación con él dentro, en torno a las 13.00, hora local. Los servicios de seguridad del centro irrumpieron en la habitación y le sacaron con quemaduras en su cara y manos.

Antes de prender fuego a la habitación, el hombre se había automutilado. Según las imágenes del centro, además de las quemaduras presentaba varios cortes en el estómago.

La semana pasada, un detenido de origen somalí también intento quemarse a lo bonzo en el complejo de Lorengau Este, pero los guardias de seguridad consiguieron apagar las llamas con un extintor. Y este jueves, los propios detenidos también tuvieron que intervenir para impedir que un compañero se lanzara al vacío desde la torre de comunicación de la isla, donde permaneció durante cuatro horas para denunciar la falta de información sobre su situación.

Según la organización Colectivo de Acción para los Refugiados, desde las elecciones del mes pasado se tiene constancia de al menos 95 casos de automutilación entre los detenidos del centro.

En noviembre del año pasado, Amnistía Internacional constató al menos tres suicidios "motivados por la desesperación" y cinco intentos de quitarse la vida en el último trimestre de 2018, entre ellos un hombre que intentó provocarse una hemorragia interna tragando cuchillas de afeitar.

Las leyes australianas prohíben la entrada al país de cualquier persona que llegue a sus costas en embarcaciones, incluyendo personas refugiadas. El comité de Derechos Humanos de la ONU ha instado a Australia en numerosas ocasiones a revisar sus leyes migratorias para que funcionen en consonancia con las normas mundialmente aceptadas.

Los solicitantes de asilo suelen ser personas procedentes de Afganistán, Irán, Birmania, Pakistán, Sri Lanka y Siria. El Gobierno de Australia ha utilizado el centro de la isla de Manus y otro ubicado en la isla de Nauru, en el Pacífico, para detener a los inmigrantes que recoge en el mar.