Las dos mujeres que entraron en el templo de Sabarimala (India) tienen que esconderse ante las amenazas recibidas

Hindúes durante una protesta frente al templo de Sabarimala
REUTERS / SIVARAM V - Archivo
Actualizado 10/01/2019 21:00:09 CET

KOCHI/NUEVA DELHI, 10 Ene. (Reuters/EP) -

Las dos mujeres que hicieron historia recientemente al ser las primeras en varios siglos en entrar en el templo de Sabarimala, situado en el estado de Kerala (sur), han tenido que esconderse debido a las amenazas vertidas contra ellas por parte de grupos hindúes radicales.

Las mujeres, de unos 40 años, entraron el 2 de enero en las instalaciones del templo, desafiando la tradición local que prohíbe a las mujeres en edad de menstruar --entre los 10 y los 50 años-- su entrada.

Los grupos conservadores hindúes sostienen su creencia de que las mujeres en edad de menstruar mancillarán el templo. De hecho, las cadenas de noticias locales informaron de que el sacerdote principal cerró brevemente el templo para proceder a rituales de "purificación" tras la visita de las mujeres.

Bindu Ammini, de 40 años, y Kanakadurga, de 39, han relatado a la agencia británica de noticias Reuters que habían decidido entrar al templo pese a las amenazas. "Mucha gente intentó disuadirnos y que diéramos marcha atrás, policías, amigos, porque sabían que haríamos frente a muchas críticas", ha dicho Kanakadurga.

"No sentimos miedo. Sólo teníamos un objetivo: queríamos ir al mausoleo", ha agregado Bindu. "El Gobierno del Partido Popular de India (BJP) tiene el deber de regular y controlar a sus miembros", ha manifestado, en respuesta a las manifestaciones por parte de integrantes de esta formación nacionalista.

La propia Bindu ha expresado su confianza en las autoridades y las fuerzas de seguridad, así como en la "sociedad democrática" de Kerala, en lo relativo a su seguridad tras las amenazas vertidas contra ella.

Una tercera mujer, de 46 años, entró posteriormente al templo, tal y como han confirmado las autoridades del país asiático.

El Tribunal Supremo de India anunció en noviembre que revisará en enero los recursos presentados contra una sentencia que autorizaba la entrada de niñas y mujeres de entre 10 y 50 años en el templo hindú, destino cada año de decenas de millones de peregrinos.

El máximo tribunal resolvió el 28 de septiembre que la prohibición era ilegal, pero el levantamiento de los vetos se tradujo en una ola de protestas y en una batería de recursos que finalmente se analizarán en una vista pública el próximo 22 de enero.

En algunas comunidades hindúes, la menstruación está asociada con la impureza, lo que conlleva restricciones por edad como la de Sabarimala. Los responsables del templo argumentan que la prohibición tiene siglos de historia y es esencial para los ritos vinculados al dios Ayyappan, considerado célibe.

Grupos conservadores organizaron durante estas últimas semanas un boicot para que la medida siguiese en vigor, lo que ha derivado en enfrentamientos con la Policía y ataques contra vehículos. Así, y pese a la sentencia, ninguna mujer de menos de 50 años ha podido acceder al templo.

Algunos de los manifestantes, entre los que hay miembros de organizaciones como el BJP --con tintes nacionalistas hindúes--, han llegado a amenazar con suicidarse en grupo para evitar la entrada de las mujeres al lugar.

De hecho, el sacerdote del templo, Kandaru Rajivaru, pidió en octubre a las mujeres de entre 10 y 50 años que no acudan al lugar. "Respetamos el veredicto del Tribunal Supremo, pero considerando los sentimientos de los devotos y la tradición y rituales, pido humildemente (a las mujeres) que no vengan a Sabarimala", dijo.

"Es nuestro deber y responsabilidad llevar a cabo los rezos mensuales y otros rituales. No romperemos la costumbre", remachó. En respuesta, el ministro principal de Kerala, Pinarayi Bijayan, resaltó que los grupos hindúes que se están manifestando "obstruyen el paso a los creyentes y difunden el terror".

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