EEUU.- Bush presenta un plan de ayuda a los propietarios en apuros, pero no para rescatar a 'especuladores'

Actualizado 31/08/2007 20:28:38 CET

WASHINGTON, 31 Ago. (EUROPA PRESS) -

El presidente de Estados Unidos, George W. Bush, se comprometió hoy a ayudar a aquellas personas afectadas por la crisis hipotecaria a conservar sus hogares frente a practicas abusivas por parte de las entidades de crédito, pero rechazó cualquier rescate para los "especuladores".

"El Gobierno tiene un papel que jugar a la hora de ayudar a los hogares, pero no es el trabajo de la Administración rescatar a los especuladores o aquellos que decidieron comprar una vivienda que no podían permitirse. Un rescate federal de los prestamistas sólo serviría para volver a incurrir en el mismo problema", dijo Bush.

Asimismo, el presidente de EEUU admitió que los mercados se encuentran en un "periodo de transición en el que los agentes reexaminan y reaprecian los riesgos".

"Este proceso llevará un tiempo y aún será más largo el periodo para superarlo completamente. Si lo consigue, la economía del país se mantendrá suficientemente fuerte para afrontar cualquier dificultad", añadió.

Los fundamentales de la economía del país son fuertes, el crecimiento económico se mantiene saludable, los salarios suben y el desempleo es bajo", apuntó.

Bush indicó que permitirá a la Administración Federal de Vivienda (FHA por sus siglas en inglés), que se encarga de asegurar los préstamos hipotecarios para prestatarios con ingresos bajos o medianos, garantizar préstamos a usuarios con impagos, permitiéndoles evitar la ejecución de la hipoteca y refinanciar sus créditos a intereses más favorables.

Asimismo, entre las medidas anunciadas por Bush se encuentra la petición para eximir a los propietarios del pago de impuestos por cancelación de hipotecas en residencias habituales.

"Creo que necesitamos cambiar esta norma para que la gente no se vea penalizada al refinanciar sus hogares", indicó.

Por otro lado, uno de los objetivos del plan del presidente de EEUU es incrementar la transparencia en las prácticas de las entidades de crédito para que los consumidores comprendan mejor los riesgos y costes de los préstamos que suscriben.