Actualizado 13/12/2021 14:32 CET

EEUU expresa su "grave preocupación" ante las acusaciones contra el TPLF por supuestas atrocidades

Archivo - Un mercado en Tigray, Etiopía
Archivo - Un mercado en Tigray, Etiopía - SERGI REBOREDO / ZUMA PRESS / CONTACTOPHOTO

Sudán y Sudán del Sur niegan estar dando apoyo al grupo en el marco del conflicto en Tigray

MADRID, 13 (EUROPA PRESS)

Estados Unidos ha expresado su "grave preocupación" sobre las acusaciones contra el Frente Popular para la Liberación de Tigray (TPLF) por atrocidades en las regiones etíopes de Amhara y Afar y ha pedido "a todas las partes armadas" que pongan fin a la violencia contra la población civil.

"Estados Unidos toma nota con gran preocupación de las informaciones no confirmadas sobre graves abusos de los Derechos Humanos, atrocidades y destrucción de infraestructura civil por parte de las fuerzas tigrayanas en las regiones de Amhara y Afar", ha dicho el portavoz del Departamento de Estado, Ned Price.

"Pedimos a todos los actores armados que renuncien a la violencia contra los civiles. Pedimos también a las autoridades que investiguen estas informaciones para determinar su veracidad y que se comprometan con procesos inclusivos y transparente para que los responsables rindan cuentas", ha agregado.

Asimismo, Price ha subrayado el "apoyo" de Washington a la diplomacia como "primera, última y única opción para el cese de hostilidades", al tiempo que ha reclamado "el fin de los abusos y violaciones de los Derechos Humanos, unas negociaciones sin condiciones previas, un acceso humanitario sin restricciones y el inicio de un diálogo nacional inclusivo".

Las palabras de Price han llegado días después de que la organización no gubernamental Human Rights Watch (HRW) denunciara la ejecución de "decenas de civiles" en dos ciudades controladas por TPLF en la región de Amhara, en el norte de Etiopía.

Testigos citados por la ONG señalaron que el grupo habría ejecutado a cerca de 50 civiles en varios incidentes en las localidades de Chenna y Kobo entre el 31 de agosto y el 9 de septiembre, por lo que HRW pidió a Naciones Unidas la apertura de una investigación internacional por presuntos crímenes de guerra en el país.

Durante la jornada, el portavoz del TPLF, Getachew Reda, ha denunciado que "las potencias extranjeras están luchando para desgarrar Etiopía porque (el primer ministro de Etiopía) Abiy (Ahmed) les dio la oportunidad de hacerlo de forma gratuita.

Getachew ha criticado al primer ministro por recurrir al "panafricanismo" para defender la ofensiva del Ejército y ha recordado que "los sucesivos gobiernos de Etiopía intentaron durante generaciones evitar una internalización de los conflictos en África".

"La Etiopía de Abiy ha obtenido el increíble logro de convertir el país en el patio de recreo de la quintaesencia de un conflicto internacionalizado en África", ha dicho a través de su cuenta en Twitter. "Abiy ha invitado a todos los responsables de causar el caos en África, incluida Libia", ha zanjado.

JARTUM Y YUBA NIEGAN DAR APOYO AL TPLF

Por otra parte, Sudán ha rechazado las acusaciones contra Jartum sobre su supuesto apoyo al TPLF en el marco del conflicto y ha mostrado su "asombro" ante las informaciones publicadas en este sentido por la cadena de televisión etíope Fana, que ha tildado de "acusaciones arbitrarias contrarias a la verdad".

La citada cadena indicó en sus informaciones que las autoridades de Sudán habían dado cobijo y entrenamiento a miembros del TPLF, si bien el Ministerio de Exteriores sudanés ha recalcado que mantiene "un compromiso total con los principios de buena vecindad y no interferencia en los asuntos internos de otros países".

Por último, el Ministerio ha pedido a Etiopía que deje de formular acusaciones contra el país por unas prácticas "no apoyadas por las pruebas sobre el terreno" y ha recalcado que "nunca ha permitido ni permitirá" que su territorio "sea usado para una agresión", tal y como ha recogido la agencia estatal sudanesa de noticias, SUNA.

La tensión entre ambos países ha aumentado ante la ofensiva de las fuerzas etíopes contra los rebeldes del TPLF, si bien las relaciones bilaterales están igualmente marcadas por sus tensiones fronterizas durante los últimos meses y su disputa en torno a la presa que construye Adís Abeba en el río Nilo Azul.

Por su parte, el Gobierno de Sudán del Sur ha rechazado igualmente las acusaciones contra Yuba sobre su supuesta entrega de armas al TPLF y ha apuntado a la existencia de "confusión en redes sociales". "No hay forma de que trabajemos contra el Gobierno de Etiopía", ha indicado el ministro de Información sursudanés, Michael Makuei.

Así, ha argüido que "sin el pueblo y el Gobierno de Etiopía, Sudán del Sur no sería independiente". "No hay forma en la que pueda decirse que apoyamos a los rebeldes para derrocar al Gobierno de Etiopía", ha reiterado, según ha recogido la emisora sursudanesa Eye Radio.

En este sentido, ha advertido de las consecuencias a cualquier persona de que "pueda estar vendiendo armas" al TPLF. "Si lo están haciendo es por su cuenta y riesgo y si el Gobierno de Etiopía se hace con ellos, deben rendir cuentas", ha sostenido Makuei.

EL CONFLICTO EN TIGRAY

El primer ministro de Etiopía, Abiy Ahmed, ordenó en noviembre de 2020 una ofensiva militar contra el TPLF en respuesta a un ataque del grupo contra la base del Ejército en Mekelle. Si bien el Ejército logró avances rápidamente y Adís Abeba instauró unas autoridades interinas en Tigray, el TPLF ganó terreno en junio y recuperó la capital regional, lo que llevó a Abiy a anunciar un alto el fuego unilateral citando motivos humanitarios.

Por contra, el TPLF rechazó este alto el fuego y reclamó la retirada total de las tropas etíopes y eritreas de Tigray, antes de expandir su ofensiva a las adyacentes regiones de Amhara y Afar, haciendo temer una propagación de la guerra al resto del país, y avanzar hacia Adís Abeba.

El TPLF ha rechazado hasta la fecha un diálogo con Abiy si no se cumplen sus condiciones y ha abogado abiertamente por la dimisión del primer ministro, al que acusa de azuzar las tensiones desde su llegada al poder en abril de 2018, cuando se convirtió en el primer oromo en acceder al cargo.

Hasta entonces, el TPLF había sido la fuerza dominante dentro de la coalición que gobernó Etiopía desde 1991, el Frente Democrático Revolucionario del Pueblo Etíope (EPRDF), sustentada en las etnias. El grupo se opuso a las reformas de Abiy, que consideró como un intento de socavar su influencia.

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