EEUU.- El Gobierno no cree que la suspensión del debate de la ley de inmigración en el Senado signifique su fracaso

Actualizado 09/06/2007 1:12:01 CET

WASHINGTON, 8 Jun. (EP/AP) -

El Gobierno del presidente de Estados Unidos, George W. Bush, no cree que la suspensión del debate del Senado en torno a la reforma migratoria represente el fracaso de la iniciativa, aseguró hoy el secretario de Comercio, Carlos Gutiérrez.

"Creemos que la inmigración es probablemente el tema social de este momento de nuestra historia", declaró Gutiérrez, un emigrante cubano. "Este es un tema que atañe a cada estadounidense y ha sido la mayor prioridad del presidente Bush desde su primer día de gobierno", aseguró.

Gutiérrez dijo que la retirada del proyecto el jueves por la noche de la agenda del Senado es considerada por Bush como "parte de un proceso" y no como fracaso del gobernante, que fue su motor principal y artífice de un acuerdo bipartidista el mes pasado que permitió abrir el debate de apenas dos semanas.

"No tengo ningún deseo de mirar atrás", declaró Gutiérrez a los periodistas después de una exposición sobre inmigración ante el Comité Internacional del University Club de Washington. "Lo que deseamos es una reforma amplia y no voy a entrar a señalar de quien es la falta", agregó.

En su conferencia, señaló que el proyecto debe volver al debate antes de diciembre porque el próximo año "ya será difícil" abordarlo, por tratarse de un año electoral.

La Casa Blanca informó de que Bush realizará la próxima semana gestiones personales en el Capitolio en busca de la reactivación de la reforma. El proyecto fue archivado por ahora por el senador Harry Reid, líder de la mayoría demócrata, al no poder obtener los 60 votos que necesitaba para dar por concluido el debate y proceder a la votación. La moción recibió solo 45 votos.

Gutiérrez dijo que Estados Unidos necesita una reforma de inmigración por razones de seguridad nacional: debe asegurar sus fronteras, regularizar la situación de 12 millones de indocumentados, saber quiénes entran en el país y quienes ya se encuentran en él, y los empleadores tienen que saber a quienes están dando empleo.

"Lo crítico es que hoy no tenemos la ley ni los instrumentos para hacer esas cosas", declaró. "Esta ley de reforma migratoria lo tiene todo", insistió, antes de subrayar que el proyecto tiene también importancia en el crecimiento económico de Estados Unidos, donde la economía creció el año pasado un 3,1%. "Para continuar ese ritmo la fuerza laboral tiene que crecer proporcionalmente", dijo.

Gutiérrez señaló que debido a que la nación tiene actualmente uno de los niveles más bajos de desempleo, del 4%, la oferta de empleo no está siendo cubierta adecuadamente. "Entonces, no se puede aspirar a crecer económicamente al 3% si no se le añade el componente humano", dijo. "Si no cubrimos esa oferta de empleo vamos a entrar en dificultades", añadió.

"Si no aceptamos la llegada de inmigrantes, nuestra población laboral va a crecer al mínimo, al 1,1 o 1,2%, con lo cual será difícil impulsar la economía", dijo, antes de considerar que países europeos, como Alemania, no han mostrado crecimiento importante en los últimos 10 años porque tienen una severa limitación a los inmigrantes. "A nadie en el mundo le gustaría que su economía llegue al estancamiento porque no tiene trabajadores", dijo.