Actualizado 14/03/2007 00:15 CET

EEUU incorpora más de 700 soldados adicionales para hacer frente a la insurgencia en el noreste de Bagdad

BAQUBA (IRAK), 13 Mar. (EUROPA PRESS) -

Estados Unidos desplegó hoy un nuevo contingentes de más de 700 soldados, enmarcado dentro del plan de seguridad desplegado en la capital iraquí con el objetivo de reducir allí el número de atentados y de episodios de violencia interconfesional, para hacer frente a la insurgencia en la provincia de Diyala, en el noreste de Bagdad, donde muchos milicianos suníes se han acantonado a raíz de su persecución en otros puntos de la capital.

Los soldados adicionales, que proceden del Regimiento de Infantería número 20 del quinto batallón del Ejército, fueron trasladados a primera hora de la mañana del norte de Bagdad a Baqua, capital de Diyala, para reforzar a los 20.000 efectivos estadounidenses desplegados ya en la zona. Una caravana de 15 vehículos blindados Stryker llegó a Baqua procedente de Taji a las 9:30 hora local, después de salir de su base bajo un ensordecedor ataque de artillería.

En una entrevista a Associated Press, el comandante de las fuerzas estadounidenses en el norte de Irak, el general Benjamin Mixon, aseguró que el despliegue del refuerzo militar "llevaba gestándose desde hace un tiempo" en previsión de que muchos insurgentes suníes huyan hacia Diyala por la ejecución del nuevo plan de seguridad en Bagdad. "Empezamos a revisar esto (el refuerzo) hace varios meses en apoyo del plan de Bagdad. Sabíamos que las provincias limítrofes estarían en la partida", incidió.

Mientras los asesinatos de origen sectario en Bagdad han disminuido desde que la ofensiva comenzó el mes pasado, la violencia ha aumentado vertiginosamente en el noreste en Diyala, donde los ataques directos a las fuerzas estadounidenses han crecido en un 70 por ciento desde mediados de 2006, según cifras que baraja el Ejército estadounidense.

Tanto Washington como Bagdad atribuyen este aumento al aumento de insurgentes suníes que huyen de la capital iraquí hacia zonas donde tradicionalmente el anterior Gobierno Baathista y elementos de Al Qaeda contaban con baluartes.

A la muerte del líder de Al Qaeda en Irak, Abu Musab al Zarqawi, muerto en Diyala en un ataque aéreo estadounidense el pasado mes de junio, el grupo vinculado con la red terrorista denominado 'El Estado Islámico en Irak' reclamó Baqua como capital de su Ejecutivo islámico en la sombra.

Precisamente en Baqua se instalará la base del nuevo contingente militar de más de 700 efectivos, el cual se centrará en impulsar ofensivas contra la insurgencia al tiempo que formarán a las tropas iraquíes, según explicó el comandante estadounidense en Diyala, el coronel David W. Sutherland. "Habrá más soldados que interactúan con la población", incidió Sutherland, ya que, insistió, el refuerzo tiene que ver con "hacer que las personas iraquíes se sientan seguras".

Por otra parte, al menos 23 personas han muerto o sido encontrados en distintos puntos de Irak, incluidos cuatro hombres abatidos en una mezquita suní, en el suroeste de Bagdad y 14 presuntas víctimas de la violencia interconfesional entre suníes y chiíes, cuyos cuerpos aparecieron con signos de haber sido torturados, según informó el Ministerio del Interior iraquí.

En Mosul, además de encontrar la Policía al norte de la ciudad cinco cadáveres de iraquíes, otros cinco proyectiles de mortero explotaron esta tarde en el centro de la ciudad, matando a un civil e hiriendo a otros cuatro, según fuentes policiales.

Por otra parte, una bomba estalló hoy al paso de un minibús que transportaba a empleados del Ministerio de Industria en el norte de Bagdad. Dos trabajadores murieron y seis resultaron heridos en el incidente.

En Suwayrah, 40 kilómetros al sur de Bagdad, la policía recuperó dos cadáveres del río Tigris, según informó un empleado de la morgue en Kut, los cuales tenían signos de haber sido torturados, mientras que otros cinco fueron encontrados más tarde en la ciudad de Kut.

También en Kut, en el centro de la capital provincial de Diyala, Ibrahim Sasa, un intérprete que trabajaba para las fuerzas de la coalición internacional fue abatido a tiros por hombres armados no identificados, según informaron fuentes policiales.