EEUU.-Joseph Nye destaca el difícil momento que hereda el futuro presidente, que deberá combinar gestión "dura y blanda"

Actualizado 19/05/2008 19:04:05 CET

El politólogo cree que una "respuesta exagerada" a las provocaciones de los terroristas hace incluso más daño" que el radicalismo

MADRID, 19 May. (EUROPA PRESS) -

Joseph Nye, politólogo y decano de la Escuela de Gobierno John F. Kennedy de la Universidad de Harvard, advirtió hoy del difícil momento que heredará el futuro presidente de Estados Unidos, y opinó que la nueva Administración deberá poner en práctica una adecuada combinación de políticas "duras y blandas", abandonando la "política del miedo y pasar el optimismo y la esperanza".

Durante las jornadas 'Prioridades de política exterior para el próximo presidente de Estados Unidos' en Madrid, Nye destacó que en los últimos años se ha visto un declive del 'poder blando' (soft power) por la política tan dura del mandatario George W. Bush que ha llevado a una transformación total de las relaciones internacionales.

En este sentido, consideró que Bush no ha desarrollado una buena "inteligencia contextual", término con el que Nye se refirió a la habilidad para emplear conocimientos prácticos y sentido común, así como para adaptarse al ambiente, llegando a reformar el entorno para acomodar a él sus posibilidades y minimizar sus defectos.

A su juicio, el próximo presidente de Estados Unidos "debe saber cuáles son sus capacidades y debe adaptarse y definir su política en función de esto". Para el politólogo, el futuro mandatario conseguirá este objetivo combinando poder "blando y duro" (soft y hard power) para llegar a un "poder inteligente" (smart power).

LUCHA CONTRA EL TERRORISMO

Según recordó, un ejemplo del poder duro desarrollado por la Administración Bush es que el Departamento de Defensa dispone de un presupuesto mucho mayor que el de Estado, aunque el secretario de Defensa, Robert Gates, reconoció hace unos meses que es necesario combinar mejor el poder duro y el blando. Para Nye, el Departamento de Estado es el que debe promocionar la democracia o las soluciones al reto del cambio climático, medidas que el Pentágono nunca ha contemplado.

A este respecto, el politólogo se refirió a la lucha contra el terrorismo internacional exportada por Bush, asegurando que la "respuesta exagerada a las provocaciones de los radicales hace incluso más daño" que las propias acciones de los terroristas.

Nye comparó esta situación con la caída del muro de Berlín, cuando, según explicó, Estados Unidos utilizó "la política de las ideas y no la artillería" para ganar la Guerra Fría. Por ello, indicó que "lo que hay que intentar es que la minoría radical islamista" no lleve por su camino a la mayoría, por lo que se trata de una "batalla dentro de la civilización islámica".

Por otro lado, Nye afirmó que el próximo presidente estadounidense deberá definir su política exterior "rápidamente" porque si no ocurre así, no se podrá crear "un nuevo tono, una nueva atmósfera, cosas que muestren una nueva actitud" en las relaciones internacionales.

En lo que respecta al conflicto en Oriente Próximo, al que Bush ha dado "importancia" sólo en su último año de gestión, Nye lo situó en la "prioridad" del futuro presidente. "Esperemos que Bush deje algo positivo antes de irse, para dejar una base para el próximo presidente", señaló.

Y en el ámbito latinoamericano, Nye opinó que es preferible seguir desarrollando las "relaciones amistosas e ignorar a aquellos (países) que quieren que Estados Unidos sea su demonio". No obstante, subrayó que no se debe emplear "poder coercitivo", sino convencerles de que "es mejor ser amigo (de Washington) y no enemigo".

CANDIDATOS

Para el politólogo, los candidatos John McCain y Barack Obama son los que más posibilidades tienen para hacerse con la Casa Blanca el próximo noviembre porque ambos son "muy capaces" y gozan de una amplia "inteligencia contextual", aunque auguró que la del primero será "más previsible".

En este sentido, consideró que Obama tiene una ligera desventaja, y es su falta de experiencia en política exterior, aunque su "contexto cultural" es más amplio, lo cual le facilita otro tipo de "experiencia única para ser presidente".