Actualizado 28/06/2007 16:59 CET

EEUU.- Los trabajadores de Delphi en EEUU votan el convenio suscrito entre la empresa, GM y UAW

DETROIT (ESTADOS UNIDOS), 28 Jun. (EP/AP) -

Los trabajadores de 17 plantas del fabricante de componentes para automóviles Delphi en Estados Unidos votan hoy para decidir la aprobación o no del convenio para los cuatro próximos años, acordado entre la dirección de la empresa, General Motors y el sindicato United Auto Workers (UAW), en el que se recoge la supresión de empleos para los trabajadores de mayor edad, a cambio de mantener los puestos de muchos miembros de la organización sindical.

La semana pasada representantes de Delphi de General Motors (anterior matriz) y de UAW alcanzaron un principio de acuerdo, después de dos años de negociación, en el que se contempla una reducción de los salarios. Así, los trabajadores veteranos de la compañía que percibían 27 dólares (20,1 euros al cambio actual) por hora, pasarán a percibir entre 14 y 18,5 dólares por hora (entre 10,4 y 13,8 euros).

Diferentes analistas resaltaron que, de ser aceptado, este convenio podría convertirse en el patrón para las negociaciones de otros sindicatos que representan a los trabajadores de la empresa y también servirá como modelo para el resto del sector de componentes en Estados Unidos.

La firma con sede en Troy, en el Estado de Michigan, realizó una oferta de salario de 9 dólares por hora (6,7 euros) a los trabajadores inmediatamente después de entrar en suspensión de pagos en octubre de 2005. Además, el principio de acuerdo entre Delphi y General Motors contempla que se mantendrán operativas tres plantas adicionales, respecto a las ofrecidas previamente por el fabricante de componentes.

Además, este acuerdo refleja diferentes opciones para los veteranos de Delphi, entre las que se incluye el pago de 35.000 dólares anuales (26.119 millones de euros) durante tres años a los empleados que vean rescindidos sus contratos.

En la actualidad, la firma con sede en Troy cuenta con una plantilla en Estados Unidos de 20.000 trabajadores, de los que 17.000 son miembros del sindicato UAW y los 3.000 empleados restantes forman parte de otros sindicatos.

El pacto alcanzado supone el cese de la actividad productiva en cuatro plantas de la firma en Estados Unidos, dos de ellas en el Estado de Nueva York, una en Indiana y otra en Ohio. Igualmente, la empresa prevé vender dos factorías, una en Alabama y otra en Ohio.

El fabricante estadounidense de componentes para automóviles, que se encuentra en suspensión de pagos, registró unas pérdidas netas de 381 millones de dólares (280 millones de euros) en el primer trimestre del año. La cifra de negocio de la multinacional se situó en 4.089 millones de dólares (3.006 millones de euros) en los tres primeros meses de 2007.