27 de febrero de 2020
 
Publicado 22/01/2020 22:16:45CET

Egipto dice haber frustrado un plan de Hermanos Musulmanes para atentar en el aniversario de la revolución de 2011

Un soldado de Egipto
Un soldado de Egipto - Gehad Hamdy/dpa - Archivo

MADRID, 22 Ene. (EUROPA PRESS) -

El Gobierno de Egipto ha asegurado este miércoles haber desarticulado un plan trazado por la organización islamista Hermanos Musulmanes para "ejecutar atentados" de cara a los actos en conmemoración de la Revolución del 25 de Enero, en recuerdo al levantamiento popular en 2011 que provocó la caída del régimen del expresidente Hosni Mubarak.

El Ministerio del Interior ha señalado que el plan buscaba "socavar la seguridad y la estabilidad, provocar el caos en el país y dañar su economía" a través de una serie de "ataques terroristas" contra figuras públicas, edificios y lugares de culto.

En su comunicado, recogido por el diario local 'Al Ahram', el Ministerio ha indicado que los planes estaban siendo organizados por altos cargos de Hermanos Musulmanes fugados que se encuentran en Turquía y ha agregado que los ataques iban a ser perpetrado por el grupo armado Hasm.

El Ministerio ha afirmado además que el plan contemplaba el uso de cuentas en redes sociales para organizar protestas antigubernamentales y provocar "disturbios y caos" en el país, antes de agregar que las operaciones se han saldado con la detención de varios presuntos miembros de Hasm.

El grupo Hasm, considerado como una formación terrorista por Egipto, ha reclamado la autoría de varios atentados ejecutados contra las fuerzas de seguridad en los últimos años.

El Gobierno de Abdelfatá al Sisi, que accedió al poder tras imponerse sin apenas oposición en las presidenciales celebradas meses después del derrocamiento de Mohamed Mursi en 2013, ha lanzado una campaña contra Hermanos Musulmanes y los grupos revolucionarios que encabezaron las protestas que provocaron la caída del régimen de Mubarak.

Las nuevas autoridades declararon a Hermanos Musulmanes como una organización terrorista a finales de 2013, meses después del derrocamiento de Mursi --fallecido el año pasado durante una comparecencia ante un tribunal--, incrementando su presión contra el grupo y sus miembros y simpatizantes.

La campaña, dirigida también contra activistas opositores, se ha saldado por el momento con miles de encarcelados y condenados por diversos cargos en juicios que han sido denunciados por las ONG internacionales por su falta de transparencia.

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