El Ejército sirio incendia bosques para capturar a opositores

Actualizado 05/06/2012 16:16:26 CET

ESTAMBUL, 5 Jun. (Reuters/EP) -

Unos 2.700 sirios han huido hasta territorio turco en los primeros cinco días del mes de junio por el miedo a la represión que ejerce el régimen que preside Bashar al Assad contra los opositores, segú han informado las autoridades de Ankara.

Este flujo de refugiados coinciden con nuevas acciones de las fuerzas de régimen en la frontera con Turquía, en la que los militares sirios han incendiado zonas de bosque para forzar a los activistas opositores a salir de sus escondites.

La mayoría de los sirios que se han refugiado en los últimos cinco días en el país vecino han llegado a la provincia de Hatay, situada en el sureste de Turquía y que reúne a la mayoría de sirios que han abandonado su país para trasladarse a la nación vecina, que acoge en la actualidad a unas 27.000 personas en campos de refugiados.

Los residentes en pueblos próximos próximos a la frontera con Turquía han informado a Reuters de que los militares sirios han prendido fuego a zonas forestales para destruir los refugios utilizados por insurgentes armados que operan desde esas zonas. Las autoridades turcas han informado de que han detectado incendios en las localidades de Guvecci y Gorentas, próximas a la frontera con Siria.

Este repentino aumento del flujo de refugiados coincide con un momento de especial incertidumbre en Siria tras el anuncio del Ejército Sirio Libre de que no respetará el alto el fuego del plan de paz del enviado especial de la ONU y la Liga Árabe a Siria, Kofi Annan, y defenderá al "pueblo" de los ataques perpetrados por el régimen de Al Assad.

La decisión del grupo combatiente opositor es la reacción a la matanza supuestamente perpetrada por fuerzas gubernamentales el 25 de mayo en la localidad de Hula, en la provincia de Homs, que supuso la muerte de 108 personas, de las cuales 49 de ellos niños. La mayoría de los fallecidos fueron víctimas de ejecuciones sumarias, según las estimaciones de los observadores de Naciones Unidas desplegados en Siria.

Desde el inicio de las manifestaciones contra el régimen de Al Assad a mediados de marzo de 2011, más de 10.000 personas han perdido la vida, en su mayoría por la represión de las fuerzas de seguridad y el Ejército sirio, según datos de la Alta Comisionada de la ONU para los Derechos Humanos, Navi Pillay.