EL CAIRO 5 Ago. (Reuters/EP) -
Los enviados de Estados Unidos, Unión Europea, Emiratos Árabes Unidos y Qatar que han viajado a Egipto para impulsar un acercamiento entre las partes han instado a los Hermanos Musulmanes a "aceptar la realidad" y asumir el nuevo escenario político creado tras el golpe de Estado, según un portavoz del grupo islamista.
Este portavoz, Gehad el Haddad, ha denunciado la presión de los enviados para que los Hermanos "acepten que el golpe militar ha ocurrido" e intenten pasar página "con el mínimo daño" para el país. Sin embargo, "nos negamos", ha zanjado El Haddad.
Los mediadores internacionales, entre los que figura el secretario de Estado adjunto de Estados Unidos, William Burns, se han reunido con el 'número dos' de la organización islamista Hermanos Musulmanes, Jairat al Shater, en la prisión en la que se encuentra encerrado a la espera de juicio.
Según El Haddad, fue el propio Al Shater quien dio por concluido "abruptamente" el encuentro después de decir a los enviados que con quien deberían hablar es con el depuesto presidente Mohamed Mursi, también detenido. Al Shater subrayó que no hablaría en nombre de nadie y advirtió de que sólo Mursi, considerado "presidente legítimo", podría "resolver el desastre".
El 'número dos' de los Hermanos Musulmanes trasladó a los mediadores que la única solución a la actual crisis política pasa por la "plena restauración de la legitimidad constitucional" y la anulación de todas las medidas adoptadas tras el golpe del pasado 3 de julio, ha explicado el portavoz islamista.
OFERTA DE ACUERDO
Al menos 2.000 seguidores del expresidente egipcio Mohamed Mursi se han concentrado este lunes en el centro de El Cairo para pedir su vuelta al poder y manifestar su rechazo al jefe del Ejército, Abdelfatá al Sisi. Desde el 3 de julio, se han sucedido las movilizaciones y los enfrentamientos entre simpatizantes y detractores de Mursi.
El Ejército y el Gobierno provisional estudian ofrecer a los Hermanos Musulmanes un paquete de medidas para acercar posturas y que incluye excarcelaciones, liberación de activos e incluso entrada de islamistas en el Ejecutivo, según un portavoz militar consultado por Reuters.