Actualizado 24/03/2007 18:55 CET

España.- Exteriores califica de "largas y difíciles" las negociaciones con Senegal y Guinea Conakry sobre el 'Happy Day'

MADRID, 24 Mar. (EUROPA PRESS) -

El Ministerio de Asuntos Exteriores prosigue con las negociaciones que permitan encontrar una solución al 'Happy Day', un barco con 300 inmigrantes ilegales a bordo interceptado en la noche del pasado jueves por el dispositivo Frontex. Fuentes del departamento que dirige Miguel Angel Moratinos calificaron de "largas y difíciles" las gestiones con Senegal, en cuyas aguas fue interceptado el barco, y con Guinea Conakry, de donde se cree que partió.

El barco fue interceptado por una patrullera italiana que integraban también algunos policías senegaleses, pero el peso de la negociación ha recaído en España, al mantener acuerdos bilaterales con Senegal en materia de inmigración. Según estos acuerdos, los inmigrantes interceptados en sus aguas deben ser acogidos por las autoridades del país africano. Los ocupantes del 'Happy Day', de bandera norcoreana, podrían ser paquistaníes, mientras que los tripulantes, que fueron detenidos, procedían de Georgia.

El 'Happy Day' fue detectado anoche por una patrullera italiana en el marco de la operación Hera III de FRONTEX. Esta misión de vigilancia fue desplegada, a petición de España, en aguas jurisdiccionales de Mauritania y Senegal y está operativa desde el pasado 15 de febrero con la participación de 6 países europeos.

Exteriores ya explicó el viernes que España no tiene ninguna responsabilidad sobre el barco "más allá que el interés legítimo de ser un destino potencial" de los inmigrantes clandestinos a los que trasladaba.

Un portavoz del Ministerio explicó que el Gobierno español no tiene ninguna obligación con respecto a este buque ya que se trata de un buque "de pabellón norcoreano interceptado por una patrullera italiana" de la Agencia Europea de Fronteras (Frontex) "en aguas senegalesas".

La misma fuente indicó que el barco, según las informaciones de las que disponía, salió de la "bahía de Conakry" y confirmó que España y Frontex gestionaron el permiso para inspeccionar el barco, lo que permitió constatar la presencia de "inmigrantes clandestinos" originarios "del subcontinente indio". "En estos momentos el barco se está dirigiendo rumbo sur", volviendo "sobre su ruta", añadió.