MADRID, 5 (EUROPA PRESS)
La ex primera ministra de Bangladesh Sheij Hasina ha asegurado este miércoles que en diciembre de este mismo año regresará a su país desde India, donde se encuentra exiliada tras ser condenada a pena de muerte por crímenes contra la humanidad cometidos durante la cruenta represión de las protestas de julio y agosto de 2024, que le costó la vida a 1.400 personas y finalmente provocaron su caída después de quince años de mandato.
"Sé que pueden detenerme; que pueden enviarme a prisión; que pueden intentar ejecutar la sentencia dictada en casos fabricados. Pero el miedo no puede decidir mi deber para con el pueblo", ha declarado durante un evento organizado por el Club de Corresponsales Extranjeros del Sur de Asia, con sede en Nueva Delhi, y en el que ha participado de manera virtual.
En su intervención, Hasina ha asegurado que "(le) preocupa el futuro" de su país, al que quiere volver "porque el pueblo merece seguridad, desarrollo, prosperidad y paz. Se merece un Estado que lo proteja, una economía que le brinde oportunidades y una democracia que le garantice sus derechos".
Sin embargo, la exdirigente bangladesí ha dicho que "(su) regreso (...) no tiene que ver con el poder". "Quiero volver a Bangladesh con un único propósito: estar al lado del pueblo y ayudar a mejorar sus vidas", ha señalado.
Hasina, que fue condenada a muerte a finales de 2025 por un tribunal especial por la represión de las protestas el año anterior, ha señalado ahora que una "conspiración" la obligó a abandonar el cargo de primera ministra y ha reclamado que se levante la ilegalización de su partido, la Ligha Awami.
BANGLADESH, INDIGNADO POR UN ACTO QUE COINCIDE CON EL 2º ANIVERSARIO DE LA MASACRE
Las autoridades bangladesíes han mostrado este miércoles su "indignación" por la participación de Hasina, a la que han descrito como "genocida condenada y fugitiva", en el evento celebrado en Nueva Delhi, "donde ella y sus secuaces lanzaron ataques virulentos contra el Estado de Bangladesh y su pueblo".
"Dacca lamenta profundamente que, a pesar de las preocupaciones transmitidas de antemano al Gobierno de India sobre las posibles repercusiones de este acto en el restablecimiento de nuestras relaciones bilaterales, se haya permitido la celebración de este acto público", ha agregado el Ministerio de Exteriores del país, en un comunicado difundido en sus redes sociales.
En este sentido, la cartera diplomática ha incidido en que la intervención pública de Hasina haya tenido lugar "en un día en el que el pueblo de Bangladesh conmemora el segundo aniversario de la Revolución de Julio", lo cual han considerado como "una afrenta a la soberanía de Bangladesh y un grave insulto" a los fallecidos por la represión de las protestas.
Así, ha denunciado la negación de las acusaciones contra Hasina y ha asegurado que la exdirigente y "su organización mafiosa nunca tendrán cabida en la vida política de Bangladés".
En alusión al país vecino, el Gobierno de Bangladesh ha lamentado que aún no ha obtenido repuesta a las "reiteradas peticiones" de extradición de Hasina y ha recordado a Nueva Delhi que "permitirle interactuar abiertamente con los medios de comunicación bajo cualquier pretexto resulta profundamente hiriente para el sentimiento de nuestro pueblo y perjudicial para el desarrollo de unas relaciones bilaterales armoniosas entre Bangladesh e India".