PARIS 12 Ene. (Del corresponsal de EUROPA PRESS, Javier Gómez Muñoz) -
El pasado año se quemaron en Francia 45.588 vehículos, de los cuales 10.694 ardieron durante el fatídico mes de noviembre, cuando estalló la crisis en las zonas más deprimidas de toda Francia. A pesar de ello, en 2005, la delincuencia se redujo globalmente un 1,3% con respecto al pasado año. Un descenso tres veces menor que los registrados en 2003 y 2004, cercanos al 4%, principalmente debido a la revuelta de los suburbios del mes de noviembre.
En 2005, fueron más de 100.000 los actos de violencia urbana constatados en todo el país, entre estos incendios, destrozos de mobiliario urbano o ataques contra edificios públicos. Durante la crisis del mes de noviembre, se registraron 28.000 actos de violencia urbana. Una cifra muy alta, pero que no explica por sí sola el aumento de la violencia en 2005.
"No existe ningún otro ejemplo en el extranjero" de quema masiva de vehículos por la calle, opina en 'Le Parisien' Alain Bauer, presidente del Observatorio Nacional de la Delincuencia. En los últimos años, el número de vehículos incendiados no ha bajado de 30.000.
El segundo punto negro del balance sobre la delincuencia en 2005 es el espectacular aumento de las agresiones físicas, que se ha incrementado un 5% en relación con 2004, según datos que avanza la prensa francesa y que hoy comentará el ministro del Interior, Nicolas Sarkozy. En particular, crece el número de actos violentos sin intención de robo, es decir, agresiones gratuitas.
El Observatorio Nacional de la Delincuencia estima que dos de cada tres actos de violencia gratuita no son denunciados, por lo que las cifras sobre inseguridad serían mucho mayores que las registradas en este balance oficial.
Los datos sobre la violencia coinciden con la última de las polémicas derivadas de la falta de seguridad, en particular en los transportes públicos. El ministro del Interior anunció que creará un servicio nacional de policía ferroviaria para vigilar la seguridad en los trenes, después de que un grupo de viajeros fuese atacado y desvalijado a bordo de un convoy, el día de año nuevo, por una banda de dos decenas de jóvenes.
También fueron detenidos 5.500 sospechosos, en su mayoría jóvenes, por participar en los altercados con la policía o contribuir al vandalismo desatado en los barrios más degradados del país. Más de 800 han sido encarcelados.