AMÁN, 23 Nov. (Reuters/EP) -
Las fuerzas de seguridad sirias han matado este martes a 23 civiles y cinco desertores del Ejército durante operaciones emprendidas en varios puntos del país para tratar de sofocar las muestras de oposición al presidente, Bashar al Assad, según un balance confirmado por el Observatorio Sirio para los Derechos Humanos.
Entre los fallecidos figuran al menos cuatro niños que fueron disparados por las tropas del Ejército cerca de una escuela en la provincia de Houla, en el centro el país. Además, un menor de 12 años de edad habría muerto a manos de las fuerzas de seguridad en la ciudad de Deir al Zor, en el este.
En la ciudad de Homs, ubicada en el centro del país, cuatro personas han muerto a causa de los disparos en barrios residenciales, entre ellas un discapacitado del distrito de Jalidiya.
Las otras víctimas civiles, pertenecen a la provincia de Idlib, en el noroeste del país, donde dos trabajadores de la construcción han muerto a causa de los disparos de las ametralladoras instaladas en los tanques, y en la provincia de Hama, en el centro.
De los cinco desertores abatidos este martes, cuatro han fallecido durante el asalto a una granja de Deraa (sur) donde se escondían, en la que las fuerzas de seguridad han matado también a seis civiles. El quinto desertor ha fallecido en Qusair, cerca de la frontera con Líbano.
Mientras, en Damasco, al menos 40 personas han sido detenidas en el suburbio de Harasta, en el noreste de la capital, aunque los activistas señalan que desde el ataque de la semana pasada contra un complejo de Inteligencia Militar cientos de personas han sido detenidas.
Según el Observatorio Sirio para los Derechos Humanos, las peores escenas se han vivido en Houla, donde una columna armada ha irrumpido al término del funeral de un activista que ha derivado en una manifestación antigubernamental. Las fuerzas de seguridad han instalado puestos de control desde los que han disparado con ametralladoras.
La Comisión de Derechos Humanos de la Asamblea General de Naciones Unidas ha condenado este martes por una amplia mayoría la violenta represión del régimen sirio contra las revueltas populares. La Unión Europea prepara, por su parte, nuevas sanciones contra el Gobierno de Al Assad.