BUDAPEST, 29 (Reuters/EP)
El Gobierno de Hungría ha remitido este martes al Parlamento una nueva versión de la ley que limita las actividades de las ONG y que impone multas a las organizaciones que apoyen o financien la inmigración ilegal, ha confirmado un portavoz del Ejecutivo de Viktor Orban.
El Gobierno quiere que la ley sea aprobada cuanto antes en el Parlamento, donde el partido oficialista, Fidesz, cuenta con una mayoría de dos tercios. El nuevo texto endurece una primera versión presentada en febrero y que ya fue cuestionada tanto por las ONG como por las principales instituciones europeas.
La ley bautizada como 'Stop Soros', en alusión al millonario estadounidense George Soros, forma parte de los planes de Orban para recortar la entrada de inmigrantes en Hungría. Según el primer ministro, Soros y las ONG con las que colabora conspiran contra las tradiciones cristianas húngaras fomentando la entrada de extranjeros.
"Necesitamos un plan de acción para defender Hungría y este es el paquete de medidas 'Stop Soros'", ha dicho el Ministerio del Interior, antes de denunciar que organizaciones internacionales y nacionales ayudan en la entrada de migrantes ilegales al país.
Ante la posibilidad de que se abra un nuevo periodo de litigios, el Gobierno ha evitado entrar por ahora en polémicas. "Se trata de un marco legal y corresponderá a los tribunales decidir cómo califican ciertas actividades", ha afirmado el portavoz Csaba Domotor.
Orban ha sido uno de los dirigentes más críticos contra el sistema de cuotas introducido tras la ola migratoria de 2015, en base al cual Hungría debía aceptar a menos de 1.300 refugiados.
En respuesta, el Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) ha expresado su "gran preocupación" ante las restricciones que supondrá la legislación en caso de ser aprobadas para las ONG y personas que apoyen a solicitantes de asilo y refugiados.
"Buscar asilo es un derecho fundamental, no es un crimen", ha dicho Pascale Moreau, director de ACNUR en Europa. "Estamos particularmente preocupados por el hecho de que el Gobierno está actuando contra aquellos que, desde un papel puramente humanitario, ayudan a las personas que buscan asilo", ha señalado.
"Pedimos al Gobierno que detenga cualquier medida que pueda incrementar la vulnerabilidad de las personas que simplemente buscan un refugio", ha manifestado en su comunicado.
Así, ha destacado que sin el trabajo de estas organizaciones "muchos refugiados y solicitantes de asilo sufrirían de forma inevitable muchas dificultades, ya que quedarían privados de servicios importantes como la atención médica y psicosicial, la vivienda, la educación, el empleo y el acceso a ayuda legal e información".
"Esto impactaría también de forma negativa en las comunidades de acogida", ha apuntado, antes de recalcar que "a través de las restricciones fronterizas y la limitación del acceso al sistema de asilo, Hungría ha hecho casi imposible que la gente presente una solicitud de asilo u obtenga el estatus de refugiado".
Pese a ello, ha resaltado que "aún hay tiempo" y ha pedido a las autoridades que "reconsideren estas medidas y garanticen que los solicitantes de asilo y los refugiados tienen acceso al sistema de asilo y a los servicios básicos de ayuda".