El golpista Bainimarama, favorito a los comicios del miércoles en una Fiyi reintegrada en la Commonwealth

Emmanuel Macron, Frank Bainimarama y Angela Merkel
REUTERS / WOLFGANG RATTAY
Publicado 11/11/2018 8:48:48CET

SÍDNEY, 11 Nov. (Reuters/EP) -

Dos líderes golpistas comparecen a las elecciones generales del próximo miércoles en Fiyi como los dos candidatos más destacados en los segundos comicios que se celebran tras el golpe de Estado que llevó al poder al entonces jefe del Ejército, Frank Bainimarama, que parte como favorito a la reelección como primer ministro.

La antigua colonia británica, formada por más de 300 islas del Pacífico, con una población de alrededor de 910.000 personas, fue expulsada de la Commonwealth y aislada diplomáticamente después del golpe de estado incruento.

Bainimarama se retiró del Ejército para presentarse como un civil en las elecciones de 2014 en el país, en las que terminó arrasando. Desde entonces, el país se ha reintegrado en la comunidad internacional -- y escenario de una reciente visita del príncipe Enrique de Inglaterra y su esposa, la duquesa Meghan de Sussex. Este retorno a la estabilidad es la principal baza del ex militar para revalidar el cargo.

El otro gran candidato es el ex primer ministro Sitiveni Rabuka, líder de dos golpes de estado en 1987, y que ahora se presenta como candidato opositor por el Partido Liberal Demócrata Social de Fiyi (Sodelpa). Rabuka, que cimenta su campaña en una plataforma por la transparencia gubernamental, todavía no está seguro de si podrá competir en los comicios hasta el lunes por la tarde, dado que se le acusa de ocultar sus activos personales.

Para el analista de la Universidad Nacional Australiana Stewart Firth, Bainimarama cuenta con extraordinarios apoyos entre la minoría más grande del país, los fiyianos de ascendencia india. Sodelpa, por contra, es un partido que cuenta con el respaldo de la población indígena.

A partir de este lunes comenzará un "apagón" informativo de 48 horas antes de los comicios, tras los que el analista no descarta un golpe de estado en el caso de una victoria de Rabuka, a pesar de la promesa del Ejército de no involucrarse en el resultado de las elecciones.