MADRID 9 Feb. (EUROPA PRESS) -
El Partido Liberal Democrático (PLD) de la primera ministra de Japón, Sanae Takaichi, ha cumplido los pronósticos de los días previos a las elecciones anticipadas de este domingo y se ha hecho con una mayoría de dos tercios en el Parlamento, por lo que podría sacar adelante las tan ansiadas reformas políticas impulsadas por la primera ministra.
La apuesta de convocar estos comicios para aprovechar su alta popularidad tan solo unos meses después de convertirse en la primera mujer jefa de Gobierno de la historia del país asiático le ha salido bien al PLD, que se ha hecho con 316 escaños y contará con el apoyo de dos tercios de los diputados, lo que lo convierte en el mejor resultado electoral para un partido desde la Segunda Guerra Mundial.
Esto facilitará un gobierno en solitario, pero también allana el camino a Takaichi para la reforma constitucional con la que Tokio puede poner fin a su era pacifista en pleno aumento de la tensión en la región, habida cuenta del apoyo del presidente estadounidense, Donald Trump, que ya ha felicitado a la política ultraconservadora, conocida también como 'Dama de Hierro'.
Con esta supermayoría, la formación tendrá la oportunidad de sacar adelante su agenda política sin apenas obstáculos, dejando fuera a los partidos opositores tradicionales, que han sufrido un batacazo a medida que la población parece mostrar su rechazo a la falta de proyectos políticos significativos.
UN CHEQUE EN BLANCO PARA LA ECONOMÍA
"El escenario que se abre es realmente el de un cheque en blanco para aspirar a reformar e introducir cambios que no han estado al alcance de ninguno de sus predecesores, ya que goza de dos tercios en solitario en la Cámara Baja", ha explicado Oriol Farrés, coordinador del Anuario Internacional CIDOB, en declaraciones a Europa Press.
Esta victoria supone el mayor giro impulsado por el PLD desde que el difunto ex primer ministro Shinzo Abe recuperó el control del Gobierno en 2012 frente al Partido Democrático. Sin embargo, actuar con demasiada contundencia o rapidez podría llevar a un descenso de los respaldos y contribuir a un fracaso del Ejecutivo de cara a un futuro cercano.
En este sentido, Farrés aclara que la principal preocupación de los electores es la economía: "no han votado para reformar la Constitución sino para acometer reformas económicas". "Así lo ha manifestado (Takaichi) en sus primeras declaraciones, en las que promete una lluvia de inversiones y una agresiva reforma fiscal, con medidas para frenar la inflación o la congelación del IVA de los alimentos durante dos años", ha sostenido.
"Si acierta o no con estas medidas creo que le ganará tiempo y crédito para acometer las que son más propias de su corriente de pensamiento ultranacionalista, más centrada en la defensa de Japón y la autonomía militar que hoy le viene limitada por la Constitución", ha continuado.
EL COLAPSO DE LA OPOSICIÓN
Aunque el partido oficialista y sus aliados han logrado mantener el 'statu quo', formaciones opositoras como la Alianza Reformista Centrista (CRA), compuesta por el Partido Democrático Constitucional de Japón (CDP) y Komeito, han sufrido una derrota aplastante, obteniendo solo 49 escaños de los 226 candidatos en liza, lo que supone una derrota masiva.
Por contra, y aprovechando el deseo de la población de acabar con las viejas políticas, hay dos formaciones que sí han salido bien paradas en los comicios: el ultraconservador y populista Sanseito, un partido de corte trumpista y nacionalista, y el Mirai, que apuesta por la democracia online y fue fundado en 2025 por el escritor de ciencia ficción Takahiro Anno. Sanseito ha pasado de tres a quince escaños, mientras que el Mirai contará con nueve diputados.
Esta formación, que se hace llamar literalmente 'Equipo del Futuro', se formó el año pasado poco antes de las polémicas elecciones a la Cámara Alta --que supusieron un duro golpe para el PLD--. Entonces, se hizo con nueve senadores, algo significativo teniendo en cuenta el funcionamiento de la política nipona.
Ahora, este partido parece haberse hecho con el respaldo de los votantes que buscan un cambio entre políticos más jóvenes que apuestan por nuevas vías alejadas de la tradicional oposición al PLD, si bien muchos consideran que tendrá dificultades a la hora de integrarse del todo en el sistema de cara al futuro.
LA OBTENCIÓN DE LA SUPERMAYORÍA
Al ser preguntado sobre las claves de la victoria de Takaichi, Farrés ha asegurado que se debe en gran medida al "éxito de la política personalista". "La popularidad es muy superior a la de su partido. En esto no es tan distinto de otras democracias y liderazgos políticos en los que los líderes buscan conectar con los votantes de manera personal, directa, a través de aficiones, gustos y expresiones", ha aclarado.
"Esto tiene especial éxito con los votantes jóvenes, que no son el votante tradicional del PLD, pero que han votado por Takaichi. Lo que sí es más particular del caso japonés es la fragilidad de la oposición, a la que le cuesta mostrarse como una alternativa creíble de gobierno, como se desprende del hecho de que el PLD, es sus múltiples encarnaciones, ha ocupado el gobierno casi de manera ininterrumpida --con contadas excepciones-- desde su fundación", ha añadido.
Además, el experto puntualiza que la Alianza Reformista Centrista, creada poco antes de las elecciones, "no ha tenido tiempo material de plantearse como alternativa creíble ni exponer sus propuestas políticas". "Es, además, una coalición centrista, reactiva a la deriva más hacia la derecha extrema del PLD bajo el liderazgo de Takaichi".
Por ello, habla de un "descalabro electoral", una derrota que será asumida por sus respectivos líderes, con todo apuntando a una inminente dimisión. "Se abrirá un periodo de relevo, que será difícil porque han perdido muchos escaños y, por tanto, posibilidades de trasladar su agenda al Congreso y cuestionar las políticas de un PLD desencadenado", ha añadido.
MILITARIZACIÓN DE JAPÓN
A nivel regional, se espera que la victoria de Takaichi genere preocupación en China, que ya ha tenido sus desavenencias con Tokio y que podría plantearse restricciones y medidas de presión contra Japón como protesta por reformas que no serán bienvenidas", ha apuntado, no sin antes subrayar que el gasto militar "subirá".
Esta remilitarización del país y el creciente gasto en defensa ha sido bien visto por terceros países, como Estados Unidos, donde Trump "muestra buena sintonía", tal y como ha asegurado Farrés. "Estados Unidos busca socializar los costes de defensa en Asia, por lo que verá con buenos ojos que Japón dé un paso adelante en esta dirección", ha apostillado.
Sin embargo, esta idea podría no ser un factor importante para explicar el resultado electoral dado que "podría tener más que ver con la agenda doméstica" y la Casa Blanca, para "mostrarle a Trump que Japón está comprometido con la defensa en Asia (...) y que el coste de la defensa que Washington ve como demasiado elevado podría ser socializado", ha declarado.
LA REFORMA CONSTITUCIONAL
La primera ministra de Japón no renuncia de momento a su objetivo de reformar la Constitución, un asunto para el que parece no haber de momento consenso entre la población, pero con el que sigue la estela de Abe. Esta reforma podría estar ahora a su alcance, aunque no parece prioritaria para los electores, que tendrían que validarla en un referéndum.
Sacar adelante esta enmienda, que es un punto de fricción dada la significativa división existente en la sociedad, habida cuenta de que sitúa al país al borde del belicismo, podría jugar en su contra, tal y como recalcan desde el CIDOB, por considerar que "requeriría enormes esfuerzos por su parte y podría presentarla ante los electores como distraída de las cuestiones que más les importan".