La Guardia de Fronteras defiende el uso de gas lacrimógeno contra los migrantes procedentes de México

Caravana de migrantes en Tijuana (México)
REUTERS / ALKIS KONSTANTINIDIS
Publicado 11/12/2018 18:17:21CET

WASHINGTON, 11 Dic. (Reuters/EP) -

El inspector de la Guardia de Fronteras Kevin McAleenan ha defendido este martes en una declaración ante la Comisión Judicial del Senado la actuación de los agentes que el pasado 25 de noviembre usaron gas lacrimógeno contra los migrantes de la caravana centroamericana que trataron de cruzar desde México a Estados Unidos.

McAleenan ha sostenido que el uso de gas lacrimógeno está contemplado en las normas de la agencia cuando los uniformados se enfrentan a una "situación difícil".

Los migrantes "fueron agresivos en su comportamiento, lanzaron piedras contra los agentes", ha dicho en su comparecencia parlamentaria, recordando que un agente tuvo que someterse a una cirugía debido a las heridas sufridas. En un comunicado anterior, McAleenan dijo que hubo cuatro agentes heridos pero no de gravedad.

En el grupo de migrantes que intentaron saltar la valla hacia Estados Unidos había mujeres y niños. El inspector de la Guardia Fronteriza ha asegurado a este respecto que no fueron atacados de forma deliberada por los agentes. En cualquier caso, la agencia está realizando una investigación interna sobre "uso de la fuerza", ha añadido.

El incidente fue de tal gravedad que al día siguiente el Ministerio de Exteriores de México presentó una nota de protesta al Gobierno de Estados Unidos exigiendo una "investigación completa" sobre el uso de lo que describió como armas no letales hacia territorio mexicano.

Las fuerzas estadounidenses han estado en el punto de mira desde que el presidente, Donald Trump, las autorizó a "disparar" con fuego real contra los migrantes que intentaran cruzar ilegalmente hacia Estados Unidos, aunque poco después se retractó.

Un grupo de 1.300 migrantes centroamericanos partieron a mediados de octubre de la ciudad hondureña de San Pedro Sula rumbo a Estados Unidos. En estos meses han llegado a sumar miles en su recorrido por la región, que se ha frenado en la frontera de México y la potencia norteamericana.