La guerra 'inesperada' en Sudán del Sur deja 10.000 muertos y casi dos millones de desplazados

Publicado 13/12/2014 22:00:44CET
Desplazados en Sudán del Sur
STRINGER . / REUTERS

MADRID, 13 Dic. (EUROPA PRESS) -

"Antes ya estaba mal la cosa, pero es que ahora está peor", reconoce a 'The Guardian' el joven sursudanés David Riing. La guerra civil que estalló hace un año en Sudán del Sur ha aniquilado las esperanzas abiertas con la declaración de independencia de 2011 y ha dejado en un segundo plano las aspiraciones políticas de su presidente, Salva Kiir, para construir un país sostenido en sus ricas reservas de petróleo. La guerra entre dos facciones del Ejército, con marcados tintes étnicos, ha dejado en doce meses y según las estimaciones más conservadoras, más de 10.000 muertos y 1,9 millones de desplazados.

Human Rights Watch, citando fuentes del interior del país, se muestra tajante. "Se están cometiendo salvajadas", indicó en un informe sobre el conflicto que enfrenta a las fuerzas leales del presidente Kiir contra el exvicepresidente y ahora líder rebelde Riek Machar o lo que es lo mismo: tribus Dinka contra Nuer, trabajadores del campo que compiten por espacios de tierra para cultivar o para la ganadería.

Solo en abril cientos de personas fueron masacradas en Bentiu y más de 50 pacientes hospitalizados fueron ejecutados a principios del pasado verano en Bor y Malakal. A ello se suman 13 trabajadores humanitarios muertos, que formaban parte de una misión de asistencia de Naciones Unidas (la UNMISS) que, a pesar de los disparos a su alrededor, ha conseguido evitar una hambruna y un brote de cólera, y enviado material de primera necesidad a 3,5 millones de personas. Sin embargo, los fondos internacionales recibidos para ayuda humanitaria distan mucho de cumplir con los objetivos impuestos por las organizaciones civiles.

600 MILLONES DE DÓLARES ANTES DE FEBRERO DE 2015

Naciones Unidas ha solicitado para 2015 unos 1.800 millones de dólares para ayudar a 4,1 millones de personas, entre ellas 1,4 millones de desplazados internos. Sin embargo, de esta cantidad total, la ONU pide a la comunidad internacional que consiga 600 millones para febrero, el comienzo de la estación seca, porque la temporada lluviosa hace absolutamente imposible la llegada de ayuda.

"La ausencia de carreteras dificulta el envío de ayuda", apunta la Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA), que recuerda como el año pasado "las agencias se vieron obligadas a facilitar material a los desplazados empleando la vía más costosa: la aérea". De hecho, Naciones Unidas espera que parte de esta ayuda sea destinada al desarrollo de infraestructuras en Sudán del Sur.

ESFUERZOS INFRUCTUOSOS

A pesar de estas iniciativas, 2,5 millones de sursudaneses comenzarán 2015 con peligro de hambruna, por no mencionar que la temporada seca que comienza en febrero irá acompañada de un repunte de la violencia, dado que los bandos en conflicto y las milicias que les acompañan podrán moverse con relativa libertad en sus todoterreno.

Las conversaciones de paz respaldadas por la Autoridad Intergubernamental de Desarrollo (IGAD) --un bloque integrado por Etiopía, Kenia, Somalia, Sudán, Uganda, Yibuti, Eritrea y Sudán del Sur-- se reiniciaron la semana pasada, sin que se hayan registrado avances.

Por ello, la embajadora de Estados Unidos ante la ONU, Samantha Power, ha indicado que, en caso de que no se alcance un acuerdo, el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas procederá a imponer sancione a ambas partes.

"La IGAD se ha sentado con ambas partes y ha dejado muy claro que si esta ronda de conversaciones (...) no tiene éxito, tanto la IGAD como el Consejo de Seguridad tendrán que avanzar con estas sanciones", ha valorado.

En este sentido, Power ha advertido de que "la paciencia de la comunidad internacional con ambas partes es cada vez menor". "Tienen que inyectar un nuevo sentido de urgencia en el proceso de paz para lograr un acuerdo de paz lo antes posible", ha apelado.

Además, Power ha revelado que la oposición armada está manteniendo esta semana una conferencia consultiva sobre el proceso de paz en la región de Pagak, en el estado de Nilo Superior. "Cuando concluya esta reunión, esperamos sinceramente que los representantes de ambas partes en las conversaciones auspiciadas por la IGAD regresen a la mesa de negociación con un mayor sentido de la responsabilidad y más disposición al compromiso que lleve las conversaciones a una conclusión rápida y exitosa", ha añadido.

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