Haftar advierte de que sus fuerzas podrían avanzar hacia la capital de Libia tras los recientes combates

El mariscal de campo Jalifa Haftar
REUTERS / ESAM AL FETORI - Archivo
Publicado 07/09/2018 11:48:25CET

MADRID, 7 Sep. (EUROPA PRESS) -

El mariscal de campo libio Jalifa Haftar, que encabeza el Ejército leal al gobierno asentado en el este del país, ha advertido de que sus fuerzas podrían avanzar hacia la capital, Trípoli, después de los enfrentamientos de los últimos días en la ciudad.

En unas declaraciones durante un encuentro con jefes tribales celebrado el jueves, Haftar abordó de forma directa esta posibilidad, que ya ha insinuado en varias ocasiones en el pasado.

"No dejaremos que caiga Trípoli. El pueblo libio debe vivir en seguridad", manifestó, según ha recogido la emisora Radio France Internationale. Asimismo, rechazó de forma frontal el nuevo proyecto de Constitución.

La Misión de Apoyo de Naciones Unidas en Libia (UNSMIL) anunció el martes un alto el fuego, tras de la muerte de más de 50 personas, entre ellas más de 20 civiles, en los combates de los días previos.

"Se ha alcanzado y firmado un alto el fuego para poner fin a todas las hostilidades, proteger a los civiles y salvaguardas las propiedades públicas y privadas", dijo la misión a través de un mensaje en su cuenta oficial en Twitter.

Gracias a este pacto, también se reabrirá el aeropuerto de Mitiga, cerrado desde el viernes, según Naciones Unidas, que ha difundido imágenes de un encuentro al que ha asistido el enviado especial de la organización internacional, Ghasán Salamé.

"Hoy no hemos intentado arreglar todos los problemas de seguridad de la capital libia, sino acordar un marco más amplio para comenzar a resolver estas cuestionas", dijo Salamé durante el encuentro, habida cuenta de que ni siquiera está claro cómo llegará a implantarse el acuerdo de este martes.

Libia vive sumida en el caos desde al caída del régimen de Muamar Gadafi en 2011 y no existen unas fuerzas de seguridad capaces de mantener un mínimo de estabilidad. Las distintas facciones han rechazado los reiterados llamamientos a deponer las armas y el Gobierno de unidad que apoya la ONU, con sede en Trípoli, apenas tiene poder.