Publicado 23/03/2021 14:56CET

El hambre extrema aumentará en más de 20 países sin un reacción "urgente", alerta la ONU

Oficina del Programa Mundial de Alimentos (PMA) en Saná, capital de Yemen
Oficina del Programa Mundial de Alimentos (PMA) en Saná, capital de Yemen - MOHAMMED MOHAMMED / XINHUA NEWS / CONTACTOPHOTO

MADRID, 23 Mar. (EUROPA PRESS) -

Más de 34 millones de personas de todo el mundo viven en situación de inseguridad alimentaria aguda, a un paso por tanto del abismo, según un informe de varias agencias de Naciones Unidas que alerta del previsible aumento de este escenario de hambre en más de una veintena de países si no se toman medidas de forma "urgente".

El Programa Mundial de Alimentos (PMA) y la Organización de Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) advierten de la preocupante situación en el norte de Nigeria, Yemen y Sudán del Sur y señalan que en algunas zonas de estos dos últimos países hay áreas donde la población está ya en condiciones equiparables a la hambruna.

En el caso de Sudán del Sur, algunas zonas del estado de Jonglei llegaron al límite ya en octubre y noviembre de 2020 y la ONU prevé que la situación persista pese a la temporada de escasez que se prevé entre abril y julio. Así, más de siete millones de personas podría sufrir inseguridad alimentaria aguda, 700.000 más que en el mismo periodo del año pasado, con 100.000 de ellas en el denominado "nivel de catástrofe".

La perspectiva tampoco es halagüeña para el caso de Yemen, debido a la persistencia del conflicto, el colapso económico y los bloqueos a la ayuda humanitaria. En las regiones de Al Jawf, Amran y Hajjah, se prevé que en junio haya hasta 47.000 personas en situación extrema, 16.000 más que en el último trimestre de 2020.

"El riesgo de hambruna en Yemen está aumentando", señalan la FAO y el PMA en su informe, en el que estiman que más de 16 millones de personas padecerán inseguridad alimentaria aguda en la primera mitad del año, unos tres millones más que a finales de 2020.

En el norte de Nigeria, la temporada de escasez que se atisba entre junio y agosto amenaza con casi duplicar los niveles de inseguridad alimentaria aguda --por encima incluso de los 1,2 millones de afectados-- y, en general, unos 13 millones de personas pasarán hambre si no mejora la asistencia.

NIVELES "ALARMANTES"

El director general de la FAO, Qu Dongyu, ha considerado que "la magnitud del sufrimiento es alarmante", fruto de una concatenación de factores que incluyen conflictos armados, desastres naturales y crisis económicas, entre otros. A todos ellos se ha sumado en este último año la pandemia de COVID-19, que se ha cebado con los más vulnerables.

"Está en manos de todos nosotros actuar ahora y hacerlo rápido para salvar vidas, garantizar sustentos y prevenir la peor de las situaciones", ha advertido el responsable de la FAO, anticipando que los próximos meses serán clave porque "en muchas regiones la temporada de siembra ha comenzado o está a punto de comenzar".

Por su parte, el director ejecutivo del PMA, David Beasley, ha lamentado que "una catástrofe está ocurriendo ante nuestros ojos", con un hambre que "está llamando a la puerta de millones de familias". Para evitarlo, ha reclamado el cese de los combates, el acceso a las comunidades vulnerables y más fondos.

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