MADRID, 29 Jul. (EUROPA PRESS) -
Al menos 29 personas han resultado heridas este domingo en la localidad egipcia de Port Said en el marco de los enfrentamientos registrados durante la jornada entre seguidores y detractores del expresidente Mohamed Mursi, derrocado el 3 de julio.
El director del departamento del Ministerio de Sanidad para Cuidados Urgentes y Críticos, Jaled al Jatib, ha subrayado que los enfrentamientos se han saldado sin víctimas mortales y ha indicado que un total de 15 de los heridos presentan heridas de bala.
En base a las primeras informaciones, los 15 heridos de bala fueron tiroteados por seguidores de Mursi en los alrededores de la mezquita Tawhid, en la que se encuentran acampados, según ha informado el diario egipcio 'Al Masry al Youm'.
Miles de seguidores de Hermanos Musulmanes, organización a la que pertenece Mursi, han vuelto a salir este domingo a las calles de El Cairo pese a la muerte el sábado de al menos 72 personas, la gran mayoría manifestantes afines al grupo islamista, supuestamente a manos de las fuerzas de seguridad.
"No estarán satisfechos hasta que volvamos a la época del corrupto y asesino Estado securitario y de espionaje", ha denunciado vicepresidente del Partido Libertad y Justicia (PLJ) --vinculado a la organización islamista--, Essam el Erian, a través de su cuenta en Facebook. "Lo intentan cometiendo estas masacres hasta ahora nunca vistas en la historia de Egipto", ha añadido.
Sin embargo, las nuevas autoridades instauradas tras el golpe de Estado insisten en que pronto van a desalojar a los simpatizantes de Mursi. "Es una fuente de terrorismo que amenaza a toda la sociedad. Se confirma día a día", ha afirmado Mustafá Hegazi, asesor del presidente interino, Adli Mansur. "Pedimos que las concentraciones se dispersen pacíficamente", ha añadido.
Este mismo domingo ha aparecido en público por primera vez desde la matanza del sábado el jefe del Ejército y ministro de Defensa, Abdelfatá al Sisi, quien se ha mostrado sonriente ante las cámaras de televisión durante una ceremonia de graduación policial.
Al Sisi, quien convocó para el pasado viernes una manifestación para autorizar al Ejército a "afrontar la posible violencia y el terrorismo", fue recibido con una cerrada ovación y fue elogiado por el ministro del Interior, Mohamed Ibrahim, quien le calificó de "devoto hijo de Egipto".
Mientras, la Fiscalía ha anunciado la apertura de una investigación sobre estas muertes y ha informado de que tiene ya a 72 sospechosos supuestamente responsables de delitos tales como homicidio o desórdenes públicos.