Archivo - Imagen de archivo de varios edificios destruidos por los bombardeos del Ejército de Israel contra la ciudad de Yabalia, situada en el norte de la Franja de Gaza (archivo) - Abdul Rahman Salama / Xinhua News / Contactophoto
MADRID, 28 Feb. (EUROPA PRESS) -
El Hospital Al Auda, situado en Yabalia, en el norte de la Franja de Gaza, ha anunciado este miércoles la suspensión de todos sus servicios médicos por la escasez de combustible y suministros médicos, en medio de la ofensiva lanzada por Israel contra el enclave tras los ataques ejecutados el 7 de octubre por el Movimiento de Resistencia Islámica (Hamás).
El director del Departamento de Supervisión y Evaluación del centro, Muhamad Salha, ha indicado que "el cese completo de los servicios en el Hospital Al Auda llevará a una privación total de los servicios sanitarios básicos para los ciudadanos, especialmente ante el cese de operaciones de todos los hospitales en el norte (de Gaza)".
Así, ha advertido de que esta medida "exacerbará la compleja crisis sanitaria debido a la agresión y cerco israelí desde el 7 de octubre", al tiempo que ha pedido a la comunidad internacional que "presione a la ocupación para que entregue al hospital medicinas, bienes de consumo, suministros médicos y combustible", según ha informado la agencia palestina de noticias WAFA.
El anuncio llega apenas un día después de que las autoridades de Gaza, controladas por Hamás, confirmaran que el Hospital Naser, situado en Jan Yunis y el segundo más importante en el sur del enclave, había quedado fuera de servicio tras el asalto perpetrado hace dos semanas por el Ejército de Israel.
Las autoridades gazatíes anunciaron el 22 de febrero la retirada de las tropas israelíes del hospital, tras denunciar el fallecimiento de al menos ocho pacientes a causa de los cortes de electricidad y oxígeno durante el asalto del Ejército de Israel, iniciado una semana antes.
El Ejército israelí lanzó una ofensiva contra Gaza en represalia por los ataques del 7 de octubre, que dejaron cerca de 1.200 muertos y 240 secuestrados. Desde entonces, las autoridades gazatíes han denunciado la muerte de casi 30.000 palestinos, a los que se suman más de 400 en Cisjordania y en Jerusalén Este por las acciones de las fuerzas de seguridad y los ataques por parte de colonos israelíes.