Hospitalizado el líder religioso de la comunidad chií de Bahréin tras varios meses bajo arresto domiciliario

El líder chií bahteiní Isa Qassim
HAMAD I MOHAMMED / REUTERS
Actualizado 05/12/2017 0:45:50 CET

MADRID, 5 Dic. (EUROPA PRESS) -

El jeque Isa Qassim, líder religioso de la comunidad chií de Bahréin, ha sido hospitalizado este lunes, según ha confirmado el partido opositor Al Wefaq, una semana después de que surgieran informaciones sobre el deterioro de su salud después de varios meses bajo arresto domiciliario.

En un breve comunicado, recogido por el portal local de noticias Bahrain Mirror, Al Wefaq ha afirmado que Qassim ha sido trasladado "por su familia", sin detallar dónde se encuentra ingresado o cuál es su estado de salud.

Las autoridades bahreiníes revocaron la nacionalidad a Qassim el 20 de junio de 2016, lo que provocó una sentada frente a su vivienda que aún se mantiene. Qassim ha sido condenado por la recaudación del 'jums', un impuesto islámico obligatorio entre la comunidad chií del país.

Bahréin atraviesa un momento de gran tensión, en medio del aumento de la represión contra la oposición por parte de las autoridades, entre ellas la suspensión de partidos opositores y la condena contra líderes de la oposición y activistas.

Recientemente, aprobó modificar la Constitución para permitir que los civiles sean juzgados por tribunales militares. La última vez que tribunales militares juzgaron a civiles en el país fue tras las protestas prodemocráticas de 2011, cuando cerca de 300 personas fueron condenadas por crímenes políticos.

Asimismo, el Gobierno anunció en enero la restauración de la autoridad para llevar a cabo detenciones de la NSA, dando marcha atrás en una de las recomendaciones de la Comisión de Investigación Independiente de Bahréin (BICI) que había aplicado tras las protestas prodemocráticas iniciadas en 2011.

Bahréin, aliado de Estados Unidos y las monarquías del Golfo, ha reprimido violentamente las protestas prodemocráticas de 2011. En dicho contexto, impuso la Ley de Seguridad Nacional en marzo de ese año, lo que conllevó la entrada de tropas saudíes y emiratíes en el país para aplastar las protestas.

La oposición ha denunciado en reiteradas ocasiones las medidas violentas utilizadas por las fuerzas de seguridad y ha afirmado que han fallecido más de cien personas desde el inicio de las protestas, la mayoría de ellas por inhalación de gases lacrimógenos y atropellos de vehículos policiales.

Desde el inicio de las manifestaciones, cientos de personas han sido condenadas a penas de cárcel por su presunta pertenencia a organizaciones terroristas, así como por participar en manifestaciones o disturbios.