ROMA, 3 Oct. (EUROPA PRESS) -
La decisión del tribunal de Perugia de absolver a la estadounidense Amanda Knox y al italiano Rafaelle Sollecito, acusados de asesinato, ha despertado reacciones contrapuestas, con gritos de "vergüenza" a las puertas del juzgado y satisfacción entre los abogados y familiares de los dos jóvenes.
El tribunal de apelación de Perugia ha absuelto a Knox y a Sollecito de matar a la joven Meredith Kercher en el año 2007, pese a que otra corte había impuesto sobre ellos penas de 26 y 25 años, respectivamente. El juez finalmente ha determinado que no hay pruebas concluyentes que los vinculen con el crimen y únicamente ha condenado a Knox a tres años de cárcel y al pago de 22.000 euros por acusar del crimen al camarero Patricio Lumumba.
"Vergüenza", "bastardos" o "vendidos" han sido algunos de los gritos que han podido escucharse en cuanto se conoció la esperada sentencia, que fue recibida por Knox con lágrimas. Más de mil personas se habían reunido en la zona, donde también se desplegó una fuerte presencia policial.
La hermana de Knox ha dicho, en declaraciones recogidas por la prensa local, que la absolución pone fin a una "pesadilla", mientras que la defensa de Sollecito también se ha felicitado por la sentencia, porque "era la que se esperaba".
La familia de Meredith Kercher, por su parte, se ha mostrado sorprendida por la sentencia: "Respetamos la decisión del juez pero no comprendemos como es posible modificar completamente la decisión".
Knox, que ha abandonado la prisión de Capanne apenas una hora después de conocerse el fallo, según Sky News, pasará esta noche en Italia, a la espera de que resuelva trámites burocráticos como el hecho de que su pasaporte caducó mientras ella estaba en la cárcel. La joven estadounidense pasará esta noche en una residencia a las afueras de Perugia y volverá a Seattle este martes, según ha adelantado uno de sus abogados, citado por el periódico 'The Guardian'.