La investigación determina un uso desproporcionado de la fuerza en la represión postelectoral en Zimbabue

Protestas de la oposición en las calles de Harare
REUTERS / SIPHIWE SIBEKO - Archivo
Actualizado 18/12/2018 18:22:32 CET

HARARE, 18 (Reuters/EP)

El uso de munición real por parte del Ejército de Zimbabue para aplastar la violencia postelectoral el pasado mes de agosto fue "desproporcionado e injustificado", según el resultado de la investigación de los hechos dado a conocer este martes.

Seis manifestantes y peatones murieron y decenas más resultaron heridos en la violencia que se desató tras el retraso en el anuncio de los resultados de las elecciones presidenciales del 30 de julio, en las que Emmerson Mnangagwa revalidó su cargo como presidente tras haber sucedido a Robert Mugabe en noviembre de 2017 después del golpe de Estado protagonizado por el Gobierno.

La investigación ha determinado que el despliegue del Ejército fue legal pero los soldados deberían haber operado bajo el mando de la Policía, algo que quedó impedido por los repentinos disturbios.

"El uso de munición real contra personas, especialmente cuando están huyendo, fue claramente injustificado y disproporcionado", reza el informe, del cual ha leido algunos estractos a la prensa el presidente Mnangagwa.

La comisión ha determinado que, en base a las probabilidades en virtud de las pruebas recabadas, "las muertes de estas seis personas y las heridas sufridas por otras 35 partieron de las acciones del Ejército y la Policía".

El principal partido opositor, el Movimiento para el Cambio Democrático (MDC), ha rechazado inmediatamente el informe, denunciado que el Gobierno de Mnangagwa está intentando "blanquear" las acciones del Ejército.

"Nuestra visión es que están intentando blanquear el acontecimiento del 1 de agosto haciendo una falsa equivalencia entre los manifestantes y aquellos que estaban disparando contra manifestantes desarmados usando balas y pistolas", ha criticado el portavoz del MDC, Jacob Mafume.

La investigación, encabezada por el expresidente sudafricano Kgalema Motlante, ha acusado a algunos líderes del MDC de fomentar las tensiones en torno a las elecciones e incitar las protestas, que ha considerado planeadas de antemano.

Según el informe, los soldados usaron de forma injustificada látigos y culatas de fusiles contra los manifestantes. El documento insta al Ejército y la Policía a que cualquiera de sus miembros que no siguiera la cadena de mando a la hora de controlar las protestas rinda cuentas. Hasta el momento no se han producido arrestos en relación con las muertes.

Mnangagwa había responsabilizado previamente al MDC de la violencia postelectoral, mientras que el partido opositor había asegurado que sus manos estaban limpias. El presidente ha señalado este martes que tomará una decisión sobre qué hacer una vez estudie el informe.