Actualizado 06/02/2007 22:26 CET

Irak.- Maliki pide a los comandantes dar el pistoletazo de salida a la operación de seguridad en Bagdad

BAGDAD, 6 Feb. (EP/AP) -

El primer ministro iraquí, Nuri al Maliki, mostró hoy su decepción por el "retraso" en el despliegue de la operación militar para traer la ansiada seguridad a la capital, advirtiendo de que tal retraso está siendo aprovechado por la insurgencia para matar al máximo número de personas y pidió a los comandantes dar inicio a la operación.

Ante los comandantes, según un comunicado emitido hoy, Al Maliki garantizó que las tropas iraquíes estarían a la altura de sus responsabilidades --algo de lo que Washington parece desconfiar-- y animó a los comandantes a no decepcionar a aquellos "que están a nuestro lado", en clara alusión a Estados Unidos.

Por otra parte, esta madrugada comenzaron a levantarse nuevos puestos de control, mayoritariamente en barrio chiíes en Nuevo Bagdad, al tiempo que se han empezado a intensificar las inspecciones de vehículos y se han incrementado también las patrullas a pie en algunos barrios de la capital iraquí, el signo más visible de la operación que Estados Unidos e Irak tienen intención de desplegar en un futuro próximo.

"Las operaciones nos unirán y pronto pasaremos a la acción", incidió el primer ministro iraquí, aunque, no obstante, se mostró convencido de que "este retraso ha comenzado a dar un mensaje negativo", agregó durante una reunión con los comandantes iraquíes emitida también por la televisión estatal.

"Espero que más esfuerzos sean empeñados y con mayor rapidez para atender a todos los preparativos y empezar las operaciones", reconoció Al Maliki, por lo que pidió a los comandantes aunar esfuerzos para completar los preparativos del nuevo plan de seguridad, subrayando que los retrasos han permitido a las milicias insurgentes intensificar sus ataques, "sus operaciones con bombas y han comenzado a matar a personas en masa". "El retraso será empleado en contra nuestra por parte de nuestros enemigos", acentuó.

Asimismo, Al Maliki acusó a países de la región, por su interferencia en Irak en apoyo a la insurgencia con el objetivo de desestabilizar e impedir la democratización de la región, en una aparente alusión a Siria e Irán. "No nos quedaremos en silencio eternamente en relación a aquellos que interfieren en nuestros asuntos y apoyan el terrorismo", agregó, mientras esperó que "los países vecinos estuvieran contentos de que los iraquíes se deshicieran de la dictadura (de Sadam Husein)".

Por otra parte, confirmó a la televisión estatal iraquí el nombramiento de un equipo para investigar el paradero del segundo secretario de la Embajada iraní, Jalal Sharafi, secuestrado cuando circulaba por Bagdad el domingo.