BAGDAD, 6 Jul. (Reuters/EP) -
El ciudadano iraquí que se hizo conocido por golpear con un martillo la base de la estatua de Sadam Huseín el día que las tropas estadounidenses la derribaron ha asegurado que Irak estaba mejor bajo su mandato y ha pedido que el entonces presidente de Estados Unidos, George W. Bush, y el primer ministro británico, Tony Blair, sean juzgados por "arruinar" el país.
Las declaraciones vienen tras la publicación del informe Chilcot realizado por una comisión constituida en Reino Unido para analizar la implicación británica en la guerra de Irak y que ha determinado que el Gobierno de Tony Blair se precipitó al sumarse a la alianza liderada por Estados Unidos para invadir Irak y que ha criticado que "la acción militar no era el último recurso".
El informe asegura que la "política en Irak se decidió sobre una Inteligencia fallida" y que la idea de que el país suponía una amenaza inminente por la presencia de armas de destrucción masiva se presentó con "una certeza que no estaba justificada".
"Lamento haber golpeado la estatua", ha declarado Jabouri, un chií que perdió a más de una decena de familiares bajo el régimen de Sadam Huseín, quien era suní. Jabouri asegura que sus familiares murieron por oponerse al dictador que fue ahorcado en 2006.
La estatua de Sadam Huseín, de 12 metros de altura, fue derribada por los Marines estadounidenses el 9 de abril de 2003, justo después de que Jabouri y otros ciudadanos la atacaran. Las imágenes del derribo de la estatua se retransmitieron en directo en todo el mundo y se convirtieron en el símbolo del derrocamiento del dictador tras 25 años en el poder.
"Desearía que Sadam volviese, ejecutó a muchos miembros de mi familia pero aun así era mejor que los políticos y clérigos que han llevado a Irak a ser como es ahora", ha declarado Jabouri, refiriéndose a los partidos políticos chiíes que ascendieron al poder con la aprobación de Estados Unidos tras la invasión.
"Blair y Bush deberían ser juzgados por haber arruinado Irak con sus mentiras. Al final resultó que no había armas de destrucción masiva", ha añadido.
"UN SUEÑO HECHO REALIDAD"
Otras personas que también sufrieron la represión de Sadam Huseín tienen otro punto de vista y han asegurado que se sentían muy agradecidos de que los gobiernos en Washington y Londres pusieran fin a su mandato.
"El derrocamiento de Sadam fue un sueño hecho realidad gracias a Estados Unidos y Reino Unido y a todos aquellos a los que se acusa de ser mentirosos", ha declarado el preso político Faris Mohammed que se encontraba en la cárcel bajo una sentencia de cadena perpetua cuando comenzó la invasión.
Otro ciudadano, Abu Yasser, ha dicho que el informe Chilcot no serviría para tranquilizar a los iraquíes. "Su informe no cambiará nuestra situación y no revivirá a aquellos que se nos fueron", ha dicho Yasser. "Primero vino la guerra, pero luego vino la violencia sectaria y luego el Estado Islámico", ha añadido.
Un fiscal de un tribunal en Bagdad, Abdul Ilá Risan, ha mostrado su rechazo hacia los resultados del informe. "Es verdad que la guerra contra el dictador supuso un coste muy alto para el pueblo iraquí", ha declarado. "Pero los iraquíes estamos agradecidos a todos los países de la coalición porque nos trajeron aquello que deseábamos y de lo que nos privaron desde que nacimos: la libertad", ha añadido.