TOKIO 21 Feb. (EP/AP) -
Una encuesta publicada hoy revela que aunque la mayoría de los japoneses está a favor de que una mujer ocupe el trono imperial, ese apoyo ha menguado considerablemente tras el anuncio del embarazo de la princesa Kiko, esposa del segundo hijo del emperador Akihito.
Aproximadamente el 66% de los japoneses entrevistados en la encuesta, publicada hoy por el diario 'Asahi Shimbun', dijo que apoyaría una reforma en la ley para permitir el ascenso de una emperatriz. Por otro lado, el 78% se mostró de acuerdo en ello en una encuesta realizada en noviembre del año pasado.
La familia real japonesa, en la que no han nacido herederos al trono desde 1965, se enfrenta a una crisis grave de sucesión. Un panel de expertos, integrado por el primer ministro Junichiro Koizumi, recomendó cambiar la ley de 1947, para permitir que el primer hijo de un emperador --sea hombre o mujer-- asuma el trono. La ley actual sólo permite que reinen los hombres.
Pero a comienzos de este mes, se anunció que la princesa Kiko, esposa del segundo hijo del emperador Akihito, estaba embarazada, lo que ha despertado esperanzas de que nazca un varón. El anuncio ha restado impulso a la iniciativa de Koizumi.
Muchos académicos y legisladores conservadores, incluidos miembros del gabinete de Koizumi, lo han instado a no organizar más debates sobre la reforma a una antigua tradición. Ninguna mujer ha ascendido al Trono del Crisantemo desde el siglo XVIII.