La jefa de Gobierno de Hong Kong retira definitivamente la ley de extradición a China tras meses de protestas

Actualizado 04/09/2019 13:23:28 CET
La jefa de Gobierno de Hong Kong, Carrie Lam
La jefa de Gobierno de Hong Kong, Carrie Lam - REUTERS / ANN WANG

Lam propone a los hongkoneses un "diálogo directo" con el Gobierno pero insiste en que se mantendrá firme contra la violencia

MADRID, 4 (EUROPA PRESS)

La jefa de Gobierno de Hong Kong, Carrie Lam, ha anunciado este miércoles la retirada definitiva de la polémica ley de extradición, después de tres meses de protestas que han supuesto el mayor desafío de la ex colonia británica desde la Revolución de los Paraguas.

"El Gobierno retirará formalmente la ley para apaciguar completamente las preocupaciones públicas", ha dicho Lam en un discurso emitido por la televisión local, según informa 'The South China Morning Post'.

Las protestas comenzaron el pasado mes de junio por la intención del Gobierno de aprobar una ley que permitiría enviar a la China continental a cualquier sospechoso requerido por las autoridades de Pekín.

En este tiempo, miles de personas han tomado el centro financiero, estaciones de metro y tren y el aeropuerto internacional de Hong Kong para exigir la retirada definitiva del proyecto de ley, que consideran una afrenta al régimen de derechos y libertades heredado del periodo colonial.

Lam suspendió el trámite legislativo el mismo junio, asegurando que la iniciativa legal ya estaba "muerta", si bien las manifestaciones han continuado para lograr la retirada definitiva y en demanda de una mayor apertura democrática.

DIÁLOGO HONGKONÉS

La líder hongkonesa ha aprovechado para anunciar una serie de medidas entre las que destaca un diálogo entre el Gobierno y representantes de la sociedad civil para poner fin a este "inquietante periodo". "Reemplacemos los conflictos por las conversaciones y busquemos soluciones", ha instado.

Lam ha precisado que este mismo mes su equipo contactará con "la comunidad" --"líderes sociales, profesionales y académicos", "gente de todo tipo de vida con diferentes opiniones y recorrido"-- para iniciar un "diálogo directo" en el que abordar un "descontento social" que, según ha admitido, trasciende la ley de extradición.

La jefa de Gobierno ha asegurado que los participantes en este diálogo tendrán libertad para expresar sus opiniones y quejas con el fin de "examinar de forma independiente los graves problemas", reconociendo que son de índole política, económica y social, y ayudar al Gobierno a encontrar soluciones.

En concreto, Lam se ha referido a los problemas de tierras, vivienda, movilidad y a la falta de oportunidades para los jóvenes hongkoneses --principales promotores de las protestas--, así como a la "total implicación" de la ciudadanía en la toma decisiones del Gobierno. "Podemos discutir todas estas cuestiones en la nueva plataforma de diálogo", ha sostenido.

FIN DE LA VIOLENCIA

Sin embargo, Lam ha rechazado las otras demandas planteadas por los manifestantes. Así, frente a la petición de crear una comisión independiente que investigue la violencia policial, ha considerado que el actual Consejo Independiente de Quejas Policiales (IPCC) ya cumple esa función", si bien ha prometido que "el Gobierno analizará seriamente las recomendaciones que haga".

La dirigente regional también se ha negado a retirar los cargos contra los manifestantes detenidos, que han sido cientos. "Va en contra de la ley y es inaceptable", ha defendido, al tiempo que ha aclarado que la calificación como "disturbio" de los hechos no tiene trascendencia penal.

Lam ha hecho un encendido alegato contra la violencia, indicando que "es una amenaza directa al principio de 'un país, dos sistemas'" que "pone a Hong Kong en una situación peligrosa" porque "para muchos se ha convertido en un lugar desconocido". "El Gobierno tiene que garantizar el cumplimiento estricto de la ley contra todos los actos violentos e ilegales", ha advertido.

SUFRAGIO UNIVERSAL

Por otro lado, la jefa de Gobierno ha dejado la puerta abierta al sufragio universal, otra demanda de los manifestantes. "Si queremos conseguirlo, tiene que discutirse dentro del marco legal y en una atmósfera que conduzca a la confianza y el entendimiento mutuo, sin politizar aún más la sociedad", ha señalado.

Hong Kong volvió bajo soberanía china en 1997 gracias a un acuerdo con Reino Unido por el cual China se comprometía a mantener el régimen de derechos y libertades del que había disfrutado el territorio durante el dominio colonial, lo que dio lugar al principio de 'un país, dos sistemas'.

En los últimos años, los hongkoneses han tomado las calles de forma masiva para preservar este estatus especial. Ya lo hicieron en 2014, con la llamada Revolución Paraguas, en la que muchos vieron la 'Primavera China' aunque finalmente fue desactivada. Las actuales protestas amenazaban con resucitar dicho movimiento en vísperas de los festejos por el 70º aniversario del Partido Comunista Chino (PCCh).

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