Kabul se enfrenta a la amenaza de la sequía tras un grave descenso de las precipitaciones en 2018

Niños en una colina junto a Kabul
REUTERS / MOHAMMAD ISMAIL - Archivo
Publicado 22/12/2018 17:21:52CET

MADRID, 22 Dic. (EUROPA PRESS) -

Los seis millones de habitantes de la capital de Afganistán, Kabul, podrían padecer en próximas fechas los efectos de la sequía después de que las precipitaciones en 2018 hayan descendido en un 50 por ciento respecto del año pasado.

De momento, algunos residentes ya han confirmado que partes de la ciudad están sujetas a restricciones diarias y temen que los acuíferos de la ciudad -- que no tiene ríos cercanos -- se estén agotando más rápido de lo previsto.

Según las estimaciones de la Autoridad Nacional para la Gestión de los Desastres (ANDMA), las reservas hídricas de Kabul podrían agotarse en la próxima década, conforme cesan las lluvias y aumenta la población. De hecho, la población ya consume 32 millones de metros cúbicos de agua al año sobre unos depósitos de 29 millones anuales.

El residente Sayed Alí comenta en este sentido que "hace cuatro, cinco años, el nivel de las reservas era elevado. Era fácil conseguir agua. Ahora todo se ha complicado. Hay lugares donde el suministro se ha limitado a tres o cuatro horas al día cuando en 2014 funcionaba el día entero", según declaraciones recogidas por Tolo News.

El jefe adjunto de la ANDMA, Mohamad Almas Sayas, recuerda también que gran parte del agua de Afganistán "no están gestionadas" y "acaban fluyendo a otros países, de ahí la enorme falta de agua en las regiones más secas". En este sentido, Naciones Unidas anunció recientemente un fondo de 115 millones para solucionar las crisis generadas por la sequía en el país centroasiático.