Kandil seguirá ocupando el cargo de primer ministro a pesar de la reestructuración de su gabinete ministerial

Europa Press Internacional
Actualizado: miércoles, 24 abril 2013 20:32

EL CAIRO 24 Abr. (Reuters/EP) -

El primer ministro egipcio, Hisham Kandil, que ha sido duramente criticado por los escasos resultados de las medidas de austeridad económica emprendidas durante su mandato, seguirá ocupando su cargo en el Gobierno a pesar de la reestructuración del gabinete ministerial, prevista para los próximos días, según ha anunciado este miércoles un portavoz presidencial, Ehab Fahmy.

"Será un reestructuración parcial del gabinete de ministros en la que no está previsto ningún cambio en el cargo de primer ministro", ha declarado Fahmy en una rueda de prensa celebrada esta mañana. "La reestructuración tiene como objetivo mejorar el nivel de los ministros", ha destacado.

"Las conversaciones para decidir los cambios en los ministerios todavía están en marcha y daremos a conocer nuestra decisión a lo largo de los próximos días. El principal criterio de selección será la cualificación de los ministros y aspirantes", ha detallado el portavoz.

Fahmy también ha declarado que el presidente ha tratado de reunirse con varios grupos políticos para deliberar sobre la composición del nuevo Gobierno, entre ellos el Frente de Salvación Nacional (FSN), la principal coalición opositora de Egipto. Sin embargo, el FSN se ha negado a mantener conversaciones sobre la reforma ministerial alegando que, para comenzar un diálogo con Mursi, éste debería forzar la salida de Kandil del poder, establecer un nuevo Gobierno competente y neutral y reemplazar al actual fiscal general del país.

Por su parte, un portavoz del FSN, Khaled Dawoud, ha exigido la neutralidad de los nuevos ministros de cara a las próximas elecciones parlamentarias, especialmente de los de Interior, Transporte, Gobierno Local, Educación y Comunicación.

El anuncio de los cambios en el consejo de ministros, producido este lunes, pretende ser una respuesta a las demandas de los grupos opositores al presidente egipcio, Mohamed Mursi, que exigen la creación de un nuevo Gobierno capaz de supervisar el desarrollo de las próximas elecciones parlamentarias previstas para este año. Los Hermanos Musulmanes, el movimiento islamista que apoyó a Mursi en las elecciones que le dieron el poder el año pasado, también se ha mostrado crítico con el actual Gobierno de Kandil.

EL PRÉSTAMO DEL FMI

Esta crisis política en torno a las instituciones del país, que ha polarizado a la ciudadanía egipcia, ha supuesto un nuevo obstáculo para Estados Unidos, la Unión Europea y el Fondo Monetario Internacional, que buscan promover la reconciliación política en Egipto para que las autoridades puedan centrar sus esfuerzos en luchar contra la profunda crisis económica que asola la región.

Según ha declarado Fahmy, el Gobierno egipcio podría llegar a un acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI) para que le conceda un préstamo de 4.800 millones de dólares (unos 3.710 millones de euros). Aunque las reuniones mantenidas entre las autoridades egipcias y los expertos del FMI a principios de este mes terminaron estancadas, las conversaciones podrían continuar a lo largo de las próximas semanas, según ha anunciado el portavoz.

Para la firma del acuerdo, el presidente Mohamed Mursi todavía tiene que imponer una serie de reformas a petición del FMI, como recortes de subsidios y aumento de impuestos, que el jefe del Gobierno egipcio aceptó en principio el pasado mes de diciembre, antes de dar marcha atrás dos semanas después ante la delicada situación política y de seguridad.

Los Hermanos Musulmanes, la organización islámica más importante del país y base del partido de Mursi, Libertad y Justicia, mantiene una postura contradictoria: según los diplomáticos se opone a las medidas del FMI. Sin embargo, la propia formación política está intentando aprobar en el Parlamento nuevas leyes relacionadas indirectamente con la solicitud del FMI.

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