PRISTINA 26 Ene. (EP/AP) -
Decenas de miles de albano kosovores despidieron hoy a quien lideró sus aspiraciones independentistas y fue su principal dirigente político desde 1990, Ibrahim Rugova, que falleció el pasado sábado tras meses de lucha contra el cáncer de pulmón.
Pristina dijo adiós con disparos al aire, flores y lágrimas al 'Gandhi de los Balcanes', que fue enterrado en una tumba de mármol blanco, sobre la que aparecía su nombre grabado en oro.
Familiares del presidente, compañeros y altos dignatarios se reunieron en el cementerio, donde asistieron al paso del féretro, ante que algunos se inclinaron y al que otros besaron o intentaron tocar. Mientras, la mujer de Rugova, de nombre Fana, sostenía entre sus manos la bandera doblada que cubrió el ataúd. Los espectadores anónimos, rodeados por la Policía, permanecían en silencio, mientras se lanzaban 21 disparos en su honor.
Rugova murió el pasado sábado a los 61 años por un cáncer de pulmón que se le diagnosticó el pasado mes de septiembre, después de 16 años como líder de la etnia albanesa de Kosovo y dirigir sus peticiones de independencia de Serbia, que todavía quiere mantener el control sobre la provincia, actualmente administrada por la ONU.
"Cumpliste tu sueño, pusiste las bases para la fundación de Kosovo, para que se convirtiera en un Estado libre e independiente", aseguró el presidente del Parlamento de la provincia, Nexhat Daci.
Sin nadie que se postule como claro seguidor de Kosovo, el escenario político de la región es de total desarraigo, en un momento de singular importancia, cuando Kosovo se prepara para las conversaciones sobre su estatus final. Estas negociaciones estaban previstas para estas semanas, pero tuvieron que ser pospuestos para el próximo mes.
"Es una cruel ironía de la historia que nos abandone en el momento en que es más necesario, el mismo momento en que se esperaba que proporcionara un liderazgo para ayudar a establecer el futuro estatus de Kosovo", aseguró por su parte el alto dirigente de la Política Exterior y de Seguridad Común de la Unión Europea, Javier Solana, ante la multitud que asistía a la ceremonia.
"El presidente Rugova ha dejado un vacío tras de sí", aseguró por su parte el administrador de la ONU para Kosovo, Soren Jessen-Petersen. "Pero también ha dejado una visión para guiar a Kosovo hacia adelante", agregó.
Jessen-Peterson señaló que si bien Rugova no ha vivido para ver el cumplimiento de su visión, "este cumplimiento llegará a través de la unidad y el compromiso de los que le siguen".
Decenas de miles de personas salieron a las calles de Pristina mientras en ataúd de Rugova era trasladado hacia su tumba de mármol blanco, en el Cementerio de Los Mártires, un complejo inicialmente dedicado a las víctimas de la Segunda Guerra Mundial. Después se ha convertido en un camposanto para los miembros del Ejécito de Liberación de Kosovo, la fuerza albanesa rebelde que luchó contra las tropas serbias en la guerra de 1998 y 1999.
Todas las instituciones y los negocios de todo Kosovo guardaron hoy una jornada de duelo. Además, las autoridades han declarado un luto de 15 días, un periodo que puede ser dedicado a encontrar un sucesor para Rugova.
Rugova se hizo con la admiración internacional gracias a su oposición pacífica a la dominación serbia, dirigida por el ex presidente serbio Slobodan Milosevic, en la década de 1990, un enfoque que le valió el sobrenombre del 'Gandhi de Kosovo'.
La provincia, que oficialmente es provincia de Serbia y Montenegro, está oficialmente administrada por Naciones Unidas desde 1999, cuando un bombardeo de la OTAN acabó con la guerra entre serbios y albanokosovares.