Archivo - El secretario del Tesoro de Estados Unidos, Scott Bessent. - Douglas Christian/ZUMA Press Wir / DPA - Archivo
MADRID, 2 Jul. (EUROPA PRESS) -
El Movimiento de 23 de Marzo (M23) ha criticado las sanciones anunciadas la semana pasada por Estados Unidos contra una refinería de oro en Ruanda por su presunta implicación en una red de contrabando con colaboración del grupo rebelde, y ha afirmado que estos pasos "mandan un mensaje contraproducente" y "no contribuyen a lograr una paz sostenible".
"No se han impuesto medidas comparables contra el régimen de Kinshasa, que inició esta guerra y cuyas Fuerzas Armadas siguen atacando a población civil", ha señalado el portavoz del grupo, Lawrence Kanyuka, quien ha manifestado que "tampoco se han impuesto sanciones a las Fuerzas Armadas, que han integrado en sus filas a las Fuerzas Democráticas para la Liberación de Ruanda; a las milicias Wazalendo que operan bajo autoridad del régimen de Kinshasa; o las Fuerzas Armadas de Burundi y mercenarios extranjeros implicados en graves violaciones contra civiles congoleños".
Así, ha resaltado que "estas sanciones podrían animar y premiar la falta de buena fe del régimen de Kinshasa, mientras ignoran a los responsables de las repetidas violaciones del alto el fuego y la obstrucción de un acuerdo político". "El régimen de Kinshasa sigue alimentando la ilusión de que este conflicto puede resolverse a través de medios militares", ha manifestado.
"No se puede lograr una solución duradera a esta crisis mediante una presión selectiva. Requiere un proceso político creíble, inclusivo y genuino que aborde las causas profundas del conflicto, causas que han privado a millones de congoleños de su seguridad, dignidad y su derecho fundamental al desarrollo", ha sostenido.
El grupo ha reiterado por ello su "firme compromiso" con el proceso de diálogo, "la protección de las poblaciones civiles" y "el establecimiento de una gobernanza responsable en la que los recursos naturales de la RDC se gestionen con transparencia, rendición de cuentas y eficiencia, exclusivamente en beneficio del pueblo congoleño".
"El M23 comparte un principio fundamental con Estados Unidos: la riqueza mineral de RDC debe, ante todo, servir a los intereses del pueblo congoleño", ha manifestado Kanyuka. "Pese a las inmensas riquezas naturales de RDC, sus recursos minerales siguen beneficiando a una pequeña élite gobernante el Kinahasa, mientras la aplastante mayoría de los ciudadanos congoleños siguen atrapados en la pobreza, la seguridad y las privaciones", ha zanjado.
El Departamento del Tesoro estadounidense impuso el 26 de junio las citadas sanciones contra una refinería y otras empresas y personas en Ruanda por su supuesta implicación en una red de contrabando de minerales en el este de República Democrática del Congo (RDC), en colaboración con el M23, que controla diversas áreas en las provincias de Kivu Norte y Kivu Sur, antes de defender que este paso "apoya" el acuerdo de paz alcanzado en diciembre de 2025 entre ambos países africanos.
"Estados Unidos no permitirá que grupos deshonestos se beneficien del comercio ilícito de minerales y desestabilicen la región", señaló el secretario del Tesoro, Scott Bessent, quien reseñó que "la riqueza mineral de RDC pertenece legítimamente al pueblo congoleño". "Bajo el liderazgo del presidente (estadounidense, Donald) Trump, seguiremos tomando medidas contundentes contra quienes fomentan la violencia, la explotación y los ataques contra el pueblo congoleño", zanjó.
RDC y Ruanda están sumidos desde hace meses en un proceso de paz para intentar cerrar el conflicto, recrudecido en los últimos años a raíz de una ofensiva lanzada en 2022 por el M23, integrado principalmente por tutsis congoleños, que logró tomar las capitales de las provincias de Kivu Norte y Kivu Sur, provocando airadas acusaciones de RDC contra Ruanda, que por su parte denuncia que Kinshasa reprime a los tutsis congoleños con apoyo de grupos armados como las FDLR --fundadas por hutus huidos tras perpetrar el genocidio de 1994 en Ruanda-- y otras milicias locales.