Actualizado 16/02/2021 21:59 CET

Macron descarta reducir por ahora el despliegue militar de Francia en el Sahel

El presidente de Francia, Emmanuel Macron
El presidente de Francia, Emmanuel Macron - Julien Mattia/Le Pictorium Agenc / DPA

El G5 Sahel agradece a España su compromiso con el despliegue de la UE en Malí

Alemania rechaza la posibilidad de participar en una misión de combate en la región

MADRID, 16 (EUROPA PRESS)

El presidente de Francia, Emmanuel Macron, ha descartado reducir a corto plazo los efectivos de la misión militar en el Sahel, reconociendo que, pese a que ha estudiado dicha posibilidad tras las últimas bajas, ahora considera que sería un "error".

A principios de enero, después de sufrir cinco bajas, se especuló con la posibilidad de que Francia retirase los 600 efectivos adicionales que envió a la zona en 2020, pero "a corto plazo" Macron no lo contempla, tal como se lo ha hecho saber a los líderes regionales.

Una retirada "masiva", ha añadido, "sería un error", por lo que por ahora Francia mantendrá los 5.100 uniformados con los que cuenta la operación Barkhane. El presidente galo ha hablado por videoconferencia en la cumbre del G5 Sahel que se ha desarrollado durante dos días en la capital de Chad, Yamena, y a la que inicialmente tenía previsto acudir en persona.

Los países de la zona tienen previsto reforzar su presencia en zonas donde el despliegue militar galo ha permitido una relativa estabilidad y Chad se ha comprometido en el foro de esta semana a enviar 1.200 militares a la triple frontera que comparten Burkina Faso, Malí y Níger, asediada por grupos armados.

Por el contrario, el ministro de Exteriores alemán, Heiko Maas, ha rechazado la posibilidad de enviar un contingente militar para participar en misiones adicionales, en particular en una hipotética misión activa contra terroristas islamistas.

Alemania cuenta con un centenar de militares que entrena a las fuerzas armadas malienses y aporta un millar de efectivos a la Misión Multidimensional Integrada de Estabilización de las Naciones Unidas en Malí (MINUSMA).

Por su parte, el secretario general de Naciones Unidas, Antonio Guterres, ha hecho saber a los representantes del G5 Sahel que pese a los avances, "la población civil sigue pagando el precio de la inseguridad en curso en la región".

"El desarrollo, el Estado de derecho y el buen gobierno son fundamentales para lograr la estabilidad. El G5 Sahel juega un papel fundamental a la hora de afrontar esta crisis", ha enfatizado.

En un vídeo enviado a la cumbre del G5 Sahel, Guterres ha alertado que la crisis del coronavirus "ha exacerbado la vulnerabilidad existente", afectando igualmente a "los desafíos económicos y de salud" que "han empujado a más de seis millones de personas a la pobreza extrema".

Por último ha subrayado que "el apoyo de la MINUSMA al proceso de transición y la estabilización de Malí debe ser una prioridad para los socios en la región" y ha anunciado el nombramiento de Mar Dieye como Coordinadora Especial para el Desarrollo en el Sahel.

AGRADECIMIENTO A ESPAÑA

Los jefes de Estado del G5 para el Sahel han publicado una declaración conjunta al término de la cumbre en la que reclamaa una financiación "duradera y previsible" para que, llegado el caso, su misión conjunta pueda reunir los requisitos necesarios para pedir en el futuro un mandato a Naciones Unidas.

Asimismo, han agradecido en las conclusiones finales a la Unión Europea las aportaciones económicas a la misión que coordinan los cinco países de la zona, que comenzaron en 2017 y que alcanzarán los 284,5 millones de euros en 2023, si se cumple lo previsto.

Entre los agradecimientos, se incluyen menciones a los países que se han comprometido con la seguridad de la zona. En el caso de España, que lidera actualmente la misión de la UE en Malí, los líderes regionales han agradecido su "contribución importante", en virtud de la cual se elevará el contingente "hasta a 530 efectivos".

Del mismo modo, han instado a reforzar la coordinación en materia de seguridad con los países del golfo de Guinea para hacer frente " al riesgo de extensión de la amenaza terrorista" y han nominado a Djimé Adoum para el cargo de alto representante de la Coalición para el Sahel.

La región, una franja que discurre desde Senegal al oeste de África hasta Yibuti en el este, es una zona en la que grupos terroristas como Estado Islámico o Al Qaeda actúan al mismo tiempo que lo hacen otras organizaciones locales, por lo que los países de la zona tienen graves problemas de inseguridad.

Debido a su gran extensión, mayormente desértica, y la debilidad de los estados en la región, la lucha contra el terrorismo se ha revelado difícil, aunque Macron ha sacado pecho en Twitter de los logros conseguidos en el último año.

"Hace un año, la situación en el Sahel era crítica.(...) Hace un año en Pau marcamos un rumbo: reforzar las capacidades militares de los estados del Sahel, aumentar nuestro control contra el terrorismo, consolidar el regreso de los Estados en todas las regiones liberadas y garantizar una política de desarrollo para las poblaciones", ha asegurado Macron.

En el último año, varias operaciones han terminado con la vida de algunos de los dirigentes terroristas más prominentes de la región como el líder de la rama de Al Qaeda en el Magreb Islámico, Abdelmalek Droukdel, abatido el pasado junio.

Durante la cumbre, también se ha hecho énfasis en la importancia de la ayuda al desarrollo para cortar de raíz las causas estructurales que explican el aumento de la actividad terrorista en esta región empobrecida y con un acelerado crecimiento demográfico.

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