KUALA LUMPUR, 24 Abr. (EP/AP) -
Cuatro indígenas de una tribu de Borneo admitieron hoy que prendieron fuego a un campamento de leñadores con el objetivo de proteger su sistema de vida rural.
La Policía concedió la libertad a los cuatro indígenas después de permanecer detenidos siete días y les ordenó que se presentasen ayer ante un tribunal que deberá determinar si son culpables de cometer incendio voluntario, cargo por el que le pueden caer una pena máxima de 20 años de prisión, según indicó el líder de su tribu, Jacob Emang.
"No lamentamos lo que hemos hecho", explicó Emang a la agencia de noticias Associated Press desde el Estado malasio de Sarawak, en la isla de Borneo. "Ya que no hemos podido parar a los leñadores con nuestras palabras, no nos ha quedado más remedio que quemar su campamento. No pudimos llegar a un acuerdo", indicó Emang.
Este caso ha reactivado el debate sobre la legitimidad de las industrias madereras y de aceite vegetal en Borneo en territorios habitados por los indígenas desde hace muchas generaciones. Los grupos ecologistas han denunciado que la falta de control de estas actividades y la desertización que causan están privando de tierras para cultivo a los indígenas y son sumamente peligrosos para varias especies botánicas y zoológicas de Borneo.
Según Emang, los leñadores se habían ido acercando, con sus excavadores y tala de árboles, cada vez más a su aldea, habitada por 1.100 miembros de la tribu Iban. Los habitantes del lugar temen también que estas actividades contaminen su río y amenacen sus acuíferos naturales.
Por ello, afirmó Emang, él y otros tres miembros de la tribu se acercaron al campamento de los carpinteros el pasado 12 de abril, tras conminarles de palabra a que se fueran, y prendieron fuego con keroseno a sus instalaciones.