GINEBRA, 27 Dic. (Reuters/EP) -
Manifestantes iraníes se han concentrado, bajo la supervisión de las fuerzas de seguridad, en un memorial celebrado el jueves en recuerdo a un hombre muerto durante las protestas de noviembre.
Los participantes han colgado vídeos en las redes sociales en los que se puede ver a una mujer gritando "muerte al dictador", mientras corría gente a su alrededor en el cementerio de Karaj, en el norte del país. En otras imágenes se observa a un helicóptero sobrevolando la zona con las fuerzas de seguridad alrededor.
A través de las redes sociales, han trasladado que algunos manifestantes han sido detenidos en la ceremonia en honor a Pouya Bakhtiari, de 27 años, aunque Reuters no lo ha confirmado. Este tipo de ceremonias también se han realizado en otras ciudades de Irán en honor a las personas fallecidas en las últimas protestas.
A las manifestaciones en contra del aumento del precio del combustible, se sumaron también las protestas contra el Gobierno, que han provocado las respuestas más sangrientas en los 40 años de historia de la república islámica.
Las protestas se han saldado con la muerte de unas 1.500 personas, en su mayoría manifestantes, según un balance confirmado por tres responsables gubernamentales iraníes. Los mismos han asegurado a Reuters que Irán ha calificado estos números como "fake news".
Los padres de Bakhtiari fueron detenidos el lunes después de negarse a suspender la ceremonia celebrada en el cementerio donde fue enterrado, según el Centro de Derechos Humanos en Irán (CHRI). Según la propia organización, el joven murió a causa de una herida de bala en la cabeza el 16 de noviembre en Karaj.
La agencia de noticias Mehr trasladó el martes en un informe que Bakhtiari había sido "asesinado de manera sospechosa".
Este jueves, las autoridades iraníes habían mantenido la alerta máxima en el país por potenciales protestas y habían restringido el acceso a internet en varias provincias, según informó una agencia de noticias iraní. Sin embargo, el jefe de Policía Hossein Rahimi ha asegurado que no se han producido incidentes de seguridad en Teherán, según recoge la agencia de noticias Tasnim.
Desde el Gobierno, culpan a los "matones" vinculados con personas exiliados y a sus enemigos extranjeros, como Estados Unidos, Israel o Arabía Saudí, de alentar las protestas a través de los medios de comunicación.