Actualizado 10/11/2007 21:38 CET

Al menos 18 miembros de Al Qaeda mueren en Irak en enfrentamientos contra el Ejército Islámico

BAGDAD, 10 Nov. (OTR/PRESS) -

Los últimos enfrentamientos entre miembros de Al Qaeda y los milicianos de grupos formados por antiguos insurgentes pertenecientes a la red terrorista internacional en Irak han dejado un saldo de al menos 18 muertos, según informó uno de los principales grupos que combaten la insurgencia, el Ejercito Islámico. Precisamente hoy se conoció que unos cuarenta dirigentes chiíes, suníes y kurdos se reunieron la última semana durante cuatro días en la capital de Jordania, Amán, para intentar superar la violencia sectaria y étnica que día tras día sacude al país.

Abú Ibrahim, uno de los miembros de la cúpula del Ejército islámico, anunció hoy que sus hombres emboscaron a los miembros de Al Qaeda cerca de Samarra ayer viernes, acabando con la vida de 18 guerrilleros y capturando a otros 16. Entre los fallecidos se encontraban "extranjeros árabes", en una operación en la que fueron además incautadas "armas y ocho vehículos".

Ibrahim, señaló que la operación se realizó tras ponerse en contacto con las fuerzas del orden iraquíes presentes en Samarra, a las que solicitó que informaran al Ejército estadounidense de abstenerse de intervenir para evitar que sus propios hombres resultaran heridos por fuego norteamericano. Ibrahim se negó a informar si alguno de sus hombres había muerto o resultado herido durante la operación.

Todos estos datos fueron confirmados posteriormente por la Policía iraquí, que afirmó no obstante que los capturados siguen en poder del Ejército Islámico, a la espera de realizar un intercambio de prisioneros. La mayoría de los miembros de este grupo, de origen suní, que se unió a las fuerzas estadounidenses a principios de este año, incluyen a antiguos correligionarios del partido Baaz, del fallecido dictador Sadam Husein.

REUNIÓN DEL MAR MUERTO

Este nuevo enfrentamiento sale a la luz el mismo día que se dio a conocer la reunión que durante la pasada semana mantuvieron en Amán, la capital de Jordania, dirigentes chiíes, suníes y kurdos con el objetivo de intentar superar la violencia sectaria y étnica que asola Irak. Según explicó Nassar al Rubaie, miembro del Movimiento Al Sadr, contrario a la presencia de tropas extranjeras en el país árabe, los cuarenta delegados reunidos en Jordania estudiaron, sin presencia estadounidense, qué forma de gobierno sería la más adecuada para el futuro de Irak.

"Coincidimos en el principio del federalismo como parte del actual sistema, pero bajo la condición de que no esté basado en el sectarismo", Al Rubaie que también aseguró que todos los delegados presentes en este encuentro, que duró cuatro días, abogaron por reformas políticas que deberán ser aplicadas una vez que se fije un calendario de retirada de las fuerzas extranjeras y "acordaron unánimemente combatir el terrorismo en todas sus formas".

Salé al Mutlaq, dirigente del Frente Nacional para el Diálogo Iraquí, un pequeño grupo suní, explicó que la reunión del Mar Muerto formaba parte de un "diálogo continuo" para superar las crecientes divisiones sectarias de Irak y busca preparar "el terreno para una reconciliación nacional integral". El comunicado final de la conferencia prevé la celebración de nuevos encuentros.