MADRID 26 Abr. (EUROPA PRESS) -
Al menos seis personas han fallecido y otras doce han resultado heridas este jueves a causa de un atentado con bomba frente a la sede del Movimiento Muttahida Qaumi (MQM) en la localidad paquistaní de Karachi, apenas dos días después de un ataque similar contra ese mismo edificio.
La Policía local ha indicado que la bomba había sido colocada en una motocicleta, según ha informado la cadena de televisión paquistaní Geo TV. El atentado ya ha sido reivindicado por el grupo insurgente Tehrik-i-Taliban Pakistan (TTP), conocido como los talibán paquistaníes.
Horas después, el MQM ha anunciado que el viernes celebrará un día de luto en la provincia de Sindh en respuesta al atentado contra su oficina. Asimismo, el líder de la formación, Altaf Hussain, condenado firmemente el ataque.
El MQM celebró el miércoles una jornada de luto en respuesta al atentado del día anterior, que se saldó con dos muertos y 18 heridos. En ese caso, el explosivo fue igualmente colocado en una motocicleta ubicada frente al edificio.
En otro incidente similar, dos personas han resultado heridas durante la jornada del jueves en la localidad de Noshki, ubicada en la provincia de Beluchistán, después de que un hombre lanzara una granada contra la sede del Partido Popular del Pueblo (PPP) en la ciudad.
Con estos ataque, asciende a ocho el total de atentados mortales contra políticos o partidos en la última semana, en un momento en el que el país se prepara para las elecciones del 11 de mayo. El MQM ha sido una de las formaciones afectadas por estos ataques junto con el Partido Nacional Awami (ANP) y el PPP.
El TTP ha prometido atacar a miembros de estos tres partidos seculares. En respuesta, la Comisión de Derechos Humanos de Pakistán (HRCP) solicitó al Gobierno que proteja a los políticos ante la ola de atentados contra actos electorales y miembros de partidos políticos.
Asimismo, el grupo insurgente ha repartido panfletos en Peshawar y Karachi para advertir a la población de que no participe en los comicios, según ha informado el diario paquistaní 'Dawn'. En los mismos, hacen responsables de su propia seguridad a las personas que acudan a votar.
Por su parte, el líder del TTP, Ehsanulá Ehsan, ha manifestado que la democracia "va contra el Islam" y que "forma parte de la agenda de las fuerzas seculares de Pakistán".
En respuesta, el presidente del Consejo de Ulemas de Pakistán (PUC), Allama Tahir Ashrafi, ha declarado que participar en las elecciones no solo no va contra el Islam, sino que es "una obligación religiosa".
"Tras conseguir un consenso entre los clérigos del país, emitimos una 'fatua' --edicto legal no vinculante en el Islam-- para indicar que votar es una obligación bajo la 'sharia' (ley islámica) y que está prohibido no hacerlo", ha indicado.