Archivo - Destrucción tras un presunto ataque aéreo saudí contra un mercado en Taiz - Yin Ke / Xinhua News / Europa Press
MADRID, 9 Oct. (EUROPA PRESS) -
Al menos tres personas han muerto y otras 15 han resultado heridas a causa de múltiples ataques en las provincias de Taiz, Ibb, Sada y la capitalina Saná, según han denunciado las autoridades hutíes, que han culpado a Arabia Saudí, país que apoya al Gobierno internacionalmente reconocido, sito en Adén.
El ataque de peores consecuencias es el que ha tenido lugar en el área de Duban del distrito de Al Turba, en Taiz, la provincia más azotada por la guerra. Allí, la cartera de Salud hutí ha denunciado que un hombre y una mujer han muerto y otras seis personas han resultado heridas, entre ellas dos niñas, como resultado de ataques aéreos atribuidos a la coalición liderada por Arabia Saudí.
Asimismo, las autoridades rebeldes han vuelto a señalar a la coalición por otro bombardeo mortal en una carretera de Yarim, en la provincia de Ibb, donde un hombre ha muerto y otro ha resultado herido.
Poco después, el portavoz de Salud hutí, Anís Alasbahi, ha denunciado un herido más en un "bombardeo de la aviación enemiga saudí" en el distrito de Razi, en la provincia de Sada, antes de alertar de una doble incursión aérea sobre la capital, Saná.
Allí, el primer ataque ha dejado gravemente heridos a un hombre y una mujer que se encontraban en el distrito de Bani al Harit, en el norte de Saná, mientras que el segundo, que ha impactado en una fábrica de esponjas del sur capitalino, ha provocado cuatro heridos, incluido un niño.
Bajo esta coyuntura, Alasbahi ha manifestado que "atacar barrios residenciales e instalaciones de producción constituye una violación flagrante del Derecho Internacional humanitario y se suma a la serie de crímenes cometidos por el agresor saudí". Estos actos, ha alegado, "requieren investigación y la exigencia de responsabilidades a nivel internacional".
Los ataques entre el bando hutí y el conformado por el Gobierno en Adén y la coalición que lidera Riad no han dejado de repetirse en las últimas semanas, en las que el conflicto está dejando una serie de consecuencias humanitarias en notable ascenso.
Entre ellas está el número de personas desaparecidas, que, desde julio, supera las 1.800, según el Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) en Yemen, que ha precisado en redes que la cifra corresponde a las solicitudes que ha recibido para la localización de personas desaparecidas por parte de familias desesperadas por encontrar a sus seres queridos.
"Las familias de los desaparecidos tienen derecho a conocer la suerte y el paradero de sus seres queridos", ha expresado la jefa de la delegación del CICR en Yemen, Christine Cipolla, que ha subrayado que "detrás de cada persona desaparecida hay una familia que soporta el sufrimiento insoportable de la pérdida; su espera no debe prolongarse".