MADRID, 8 (EUROPA PRESS)
El ministro de Educación de Francia, Édouard Geffray, ha ordenado la activación inmediata de miles de profesores suplentes que comenzarán a trabajar en cuestión de horas como primera medida de cierto alcance para intentar contener las grandes movilizaciones de estudiantes y docentes, que han conocido este jueves su penúltimo episodio y continuarán el próximo 13 de octubre.
Gefrray ha anunciado esta tarde-noche en la cadena TF1 la asignación a partir de este próximo viernes de 3.000 profesores suplentes a 114 institutos en alerta roja por masificación y otros 400 en zona naranja en todo el país.
El ministro de Educación también ha anunciado que "autorizará a los rectores universitarios a contratar a varios cientos de profesores adicionales, más de los autorizados, donde sea necesario", y agregó que esta medida "entrará en vigor entre mañana y el martes".
La intención de Geffray es que este plan, dirigido por ahora a facilitar el régimen de sustituciones del profesorado, sirva para apaciguar de alguna forma a los estudiantes antes de concretar medidas adicionales.
El primer ministro francés, Sébastien Lecornu, ha aplaudido en sus redes sociales el anuncio del titular de Educación, afirmando que "cada hora de clase perdida por falta de un profesor sustituto perjudica a los alumnos".
"Se trata de una de las principales preocupaciones de los alumnos (...) que así lo han expresado, entre otros, en la consulta nacional de Agora", ha señalado sobre la plataforma habilitada por el Ministerio para canalizar consultas de los estudiantes y que, de acuerdo a Lecornu, ya ha registrado "más de 66.000 participaciones".
"Esta consulta tendrá consecuencias concretas: el Gobierno presentará enmiendas al proyecto de ley de presupuestos para 2027 con el fin de plasmar algunas de las propuestas de los alumnos secundaria en medidas concretas, especialmente en lo que respecta a las sustituciones", ha asegurado el primer ministro.
Los sindicatos de estudiantes, cabe recordar, piden una reforma integral de la formación de secundaria, desde la superpoblación en las aulas hasta, sobre todo, la remodelación del procedimiento de acceso a la educación superior (Parcoursup), vilipendiado hasta el extremo por el 'tapón' de solicitudes de admisión que ha creado y la dificultad de los docentes para examinarlas todas.
Geffrey ha anunciado estas medidas tras un encuentro con los sindicatos de educación en el instituto 'Raymond Kopa' de Reims; una reunión ocurrida en un ambiente de enorme distanciamiento tras el discurso de esta pasada noche pronunciado precisamente por el jefe del Ejecutivo, quien pidió a los movilizados que aparcaran las conversaciones antes de prometer que el Gobierno abordará sus preocupaciones a finales de este mes o principios de noviembre.
Este plazo ha indignado a la secretaria general del principal sindicato de profesores de secundaria (SNES-FSU), Sophie Vénétitay. "Es difícil sacar conclusiones de la nada. (Lecornu) Ha presentado un documento en blanco al aplazar las decisiones hasta noviembre. Sin embargo, ni siquiera dar pequeñas señales de que se está saliendo de la crisis con anuncios es, en cierto modo, jugar a contemporizar de manera poco responsable", ha lamentado.
Este jueves los estudiantes han continuado con las movilizaciones tras el llamamiento realizado en la víspera por el SNES-FSU y el resto de principales sindicatos educativos, indignados también por la insistencia del Gobierno francés en defender la actuación policial, y que contrasta con el balance de las protestas, que arrojan más de 300 heridos entre estudiantes y profesores y cerca de 6.600 detenidos.
El Ministerio del Interior francés ha estimado que al menos 504 personas han sido detenidas y 48 agentes de Policía han resultado heridos durante las movilizaciones estudiantiles de este jueves, que han sacado casi 80.000 jóvenes y docentes a las calles del país.
En un comunicado, Interior avisa de que la violencia se está recrudeciendo. El titular de la cartera, Laurent Nuñez, "condena enérgicamente esta violencia y elogia la labor de los agentes que frustraron sistemáticamente estos actos" tras denunciar un "aumento de la violencia urbana", aunque sin incidentes graves y siempre "al al margen de las protestas estudiantiles pacíficas, menoscabando su legítima expresión".
Los antidisturbios franceses han terminado disparando cañones de agua contra los miles de estudiantes concentrados en la plaza de la Bastilla de París. Los manifestantes denuncian que las fuerzas de seguridad, en especial la criticada Brigadas Motorizadas para Represión de Acciones Violentas (la BRAV-M), han abusado flagrantemente de la fuerza desde el comienzo de las movilizaciones.
Desde la Bastilla, Sabrine Kharbach, portavoz del Sindicato de Estudiantes, ha terminado realizando un nuevo llamamiento a la movilización para el próximo 13 de octubre.
"Hago un llamamiento a todos para que os suméis a las movilizaciones con más contundencia a partir de este próximo martes. Una gran manifestación en todo el territorio a la que hay que unirse", ha proclamado en un anuncio confirmado posteriormente por la FSU, el sindicato nacional de educación.