MSF alerta de la situación en el norte estado birmano de Rajine un año después de su expulsión

Trabajo de MSF en Birmania
MSF
Publicado 10/08/2018 18:07:33CET

MADRID, 10 Ago. (EUROPA PRESS) -

Médicos Sin Fronteras (MSF) ha alertado de las necesidades médicas y humanitarias que persisten en el norte de Rajine, el estado birmano del que huyeron desde finales de agosto más de 700.000 rohingyas, coincidiendo con el primer aniversario de la revocación de los permisos de acceso para la ONG.

MSF, que mantiene su presencia en Maungdaw, en la zona oeste de Rajine, sigue recabando testimonios de rohingyas que cuentan las dificultades a las que se enfrenta esta minoría para poder acceder a atención médica, tanto por las restricciones a la libertad de movimiento como por los elevados costes.

Sin embargo, el responsable de operaciones de la organización en Birmania, Benoit De Gryse, ha admitido que es "imposible" tener "una fotografía completa" de lo que allí ocurre. El Gobierno birmano revocó el 11 de agosto de 2017 el permiso a MSF para realizar actividades médicas en la zona norte del estado y un año después el veto persiste.

Cuando se suspendieron las operaciones, MSF gestionaba cuatro clínicas de atención primaria en el norte de Rajine, tres de las cuales fueron incendiadas, y proporcionaba mensualmente más de 11.000 consultas de atención médica primaria y de salud reproductiva. Además, ofrecía servicios de transporte de urgencia y asistencia para pacientes que requerían hospitalización.

"Una vez más, MSF solicita al Gobierno que conceda un acceso inmediato y sin restricciones al norte de Rajine a todos los actores humanitarios independientes e imparciales, para garantizar que las necesidades de atención médica de la población puedan ser evaluadas y atendidas", ha reclamado De Gryse.

A pesar de que más de 700.000 rohingyas han huido desde finales de agosto de 2107 de Rajine para escapar de la violenta represión ejercida por las fuerzas birmanas y de que muchas zonas del estado se han quedado despobladas, aún habría entre 550.000 y 600.000 miembros de esta minoría.

TESTIMONIO

Un rohingya ha relatado a los equipos de MSF que, durante los últimos meses, se vio obligado a buscar atención médica para su madre en Bangladesh, donde la mujer terminó falleciendo. "No podemos llegar a Sittwe o Rangún, por lo que la única opción es cruzar la frontera", ha declarado, según un comunicado de la organización.

"Si pudiera llevar el cuerpo de mi madre a mi aldea para que tenga un funeral junto a mi padre, sería muy feliz. Pero eso no va a suceder por la situación de mi país", ha añadido, consciente de que se trata de "una ruta muy arriesgada".

De Gryse ha subrayado que "el acceso humanitario es clave para entender la situación sobre el terreno", toda vez que "sin información fiable y directa no hay forma de evaluar las condiciones para regresar".